Publicidad

Vértigo vs. elaboración

Iván Mejía Álvarez
08 de diciembre de 2008 – 04:36 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Es la mejor final de los últimos años. Buenos partidos, actuaciones individuales de alto vuelo, goles espectaculares y buena presencia de público.

En la jornada de sábado y domingo la asistencia fue un justo premio a las campañas de elencos que marcan una tendencia positiva. De un lado, los rojos del Medellín y del América, y de otro lado, los amarillos del Pereira y el Tolima.

Del América y su velocidad de maniobra ya se ha hablado en esta columna. Es el equipo más dinámico, punzante y vertical. Dicen que los equipos tienen tendencia a emular a sus técnicos. América no se parece para nada a sus conductores Diego Umaña y Álex Escobar. Ellos fueron lentos, pausados, técnicos, creativos. América es todo vértigo y tal vez por eso habría que pedirles a sus delanteros que en los últimos diez metros reduzcan velocidad para mejor definición.

En cambio, Medellín tiene un aire, un perfume cercano a Santiago Escobar,  quien fue lento, técnico y cerebral como volante. Si el América es vértigo el DIM es elaboración y pausa. Su línea de tres volantes con “Chorontas” Restrepo, Quintero y Ortiz tiene el don de manejar la posesión con la posición, tocan, buscan al espacio vacío, tejen y arman. Son volantes con criterio que caminan la cancha con orden y equilibrio. A su edad y recorrido, Restrepo y Quintero saben bien que con el oficio, el saber estar con dos pasitos a un costado retardan la acción, cortan juego, y que así es mejor que desgastarse en inútiles aventuras a los lados.

Tiene el DIM con Juan Guillermo Cuadrado, el reemplazo de Carlos Rendón, Jersson González y Rubén Darío Bustos en el cobro con pelota quieta. Los tres latigazos que metió contra La Equidad, uno de ellos adentro, fueron sensacionales. Borde interno en dos oportunidades y superficie de contacto plena en el balón del gol que subió y bajó al mejor estilo Rendón. Ojo Lara, ese muchacho pide pista para selección.

Pereira tiene al mejor jugador del momento. Darwin Quintero es atrevimiento, osadía, encara y va para adelante, le gusta la pelota, ama el riesgo del uno a uno, del duelo individual en el que gana y pierde pero lo intenta. Es el jugador diferente, pero no está solo, tiene un módulo táctico bien elaboradito, trabajado, donde se nota la gran mano de Luis Fernando Suárez, quien con menos gente ha hecho más que otros.

En el Tolima es menester destacar la aplicación táctica. Jair Arrechea no perdona y aprovecha la sensibilidad de Marangoni para poner la pelota donde quiere. Además, Perlaza y Arizala tienen magnífica definición en los contraataques que gestan Marrugo y el zurdo.

Sin duda, la mejor final de los últimos años.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido