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EN POCOS MESES EL PRECIO DEL PEtróleo se ha desplomado de valores del orden de US$150 por barril a la tercera parte de esa cifra.
El análisis de precio del crudo durante su historia comercial, que se remonta al año 1868, muestra oscilaciones similares. Por ejemplo, las guerras mundiales, las invasiones a Irak, a Kuwait, la guerra Irán-Irak y el embargo petrolero de los países árabes lo han afectado sensiblemente. Igualmente hay una gran sensibilidad a los sucesos económicos: por ejemplo, la crisis asiática de finales de la década del 90 y la actual recesión mundial llevaron los precios a un tercio de los prevalecientes antes de la crisis.
Cuando se observa la variación del costo del crudo en el largo plazo, medido en dólares constantes, sorprende encontrar una relativa estabilidad. En los 140 años de la industria, el precio promedio (medido en dólares del 2006) ha sido US$21,66 el barril. A comienzos de la actividad comercial éste era mayor y alcanzó US$80 el barril (a precios 2006).
Después del embargo petrolero de 1973, el comportamiento de los precios en el largo plazo muestra un promedio de US$26,50 por barril. En términos nominales, luego de la crisis asiática de 1999 el costo sube de US$10 al máximo histórico de US$140 en el primer semestre del 2008. Este crecimiento muestra grandes oscilaciones: por ejemplo, luego del ataque del 11 de septiembre los precios se reducen en un 30%, pero al poco tiempo se recuperan. Las cifras actuales son similares a las observadas hace tres años: en este corto período se tiene una oscilación de US$90, al pasar de US$50 a US$140, en dos años y medio, y descolgarse en la misma proporción en menos de cinco meses.
Los impactos para la economía del país son múltiples. Por una parte se afecta el valor de las exportaciones de Ecopetrol, con las consiguientes consecuencias cambiarias y fiscales; por otra, hay un alivio en el valor de las importaciones de diésel y, de no encontrarse y desarrollarse nuevos campos, el valor futuro de las importaciones puede disminuir cuando se termine la autosuficiencia.
El valor de la venta al exterior de carbón, segundo renglón de exportación, también se ve afectado, pues los precios en el mediano plazo están altamente correlacionados con los del petróleo: ya se empieza a ver el descenso de US$120 por tonelada a US$80, y seguramente se ajustará aún más. Como en el caso del crudo, el valor de las exportaciones no sólo tiene un efecto en la balanza comercial sino también impacta en forma importante los aportes fiscales al Gobierno Nacional y a las regiones por cuenta de las regalías.
Para completar el panorama, el precio del níquel, de un pico de US$24 por libra en el 2007, se cotiza hoy a US$4,50. Es interesante anotar que los impuestos de renta pagados por la explotadora de níquel en el 2007 fueron de $500 mil millones.
El descenso de la actividad económica, de los precios de las principales exportaciones, unido a los efectos aún no cuantificados de las pirámides hacen prever un difícil panorama fiscal. Como el Gobierno ha reiterado su triunfo y casi aniquilamiento de la guerrilla y desmovilización de los paramilitares, así como que no tiene intenciones bélicas con los países vecinos, es el momento de pensar en ajustar el gasto militar a “sus adecuadas proporciones” para reducir los nocivos efectos del déficit fiscal que con casi certeza crecerá en el año 2009.
* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano