Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
EN EL COMPUTADOR DE REYES SE encontraron menciones a Wilson Borja, con este indicio la Corte Suprema de Justicia (CSJ) inició una investigación para determinar si había relación del excongresista con las Farc.
“Puesta toda la capacidad investigativa del Estado a través de las agencias CTI, Sijín, DAS…, a descubrir si el exrepresentante a la Cámara Wilson Alfonso Borja Díaz, de un modo u otro tuvo vínculo con la guerrilla de las Farc, no se verificó una relación tal; ni como orgánico de la misma, tampoco como colaborador (CSJ)”.
Instituciones que han demostrado que para obtener indicios contra opositores podían violar la ley no pudieron exhibir prueba alguna. La CSJ, teniendo en cuenta que desde las más altas jerarquías “que representan el poder armado del Estado hicieron comentarios mediáticos, ninguno pudo dar cuenta de que en efecto el excongresista Wilson Alfonso Borja fuera parte de un grupo armado”.
El presidente, el vicepresidente, el director de la Policía, el ministro de Defensa, el del Interior y de Justicia, el consejero de paz tienen la mayor información sobre los reales o supuestos enemigos del Estado. A ellos se dirigió la CSJ para que informaran sobre la relación Borja-Farc. Álvaro Uribe escribió: “He solicitado al general Óscar Naranjo que explique a la CSJ la información recaudada que compromete al representante a la Cámara Wilson Borja Díaz”. El vicepresidente Santos tampoco supo nada. El general Naranjo escribió: “… Se encontraron unos dispositivos… que hoy es motivo de valoración en rigor jurídico por las autoridades judiciales a quienes corresponde pronunciarse al respecto. No conozco otro tipo de información”. El comandante de las Fuerzas Militares respondió: “No tengo conocimiento”. El ministro Holguín afirmó: “no creo que haya acusado al Polo de nexos con las Farc o a alguno de sus miembros (…). Si llegó a existir relación entre los congresistas y las Farc en el gobierno debía saber el ministro de Defensa o el consejero de paz”. Pero ninguno, al parecer, sabía nada. El mindefensa declaró: “… Lo único que he conocido es la escasa información a la que tuve acceso y que se encontraba en los computadores de Raúl Reyes”. El consejero de paz contestó que “no era asunto de su oficina indagar sobre estos hechos y que no ha sabido que algún congresista defienda la tesis de la combinación de las formas de lucha”.
La CSJ revisó los archivos, escuchó declaraciones a subversivos capturados o desertores, y concluyó que ninguna de esas personas dijo que el excongresista desempeñara en algún momento papel en la organización armada.
Considérese un escenario hipotético; los indicios que vinculan a Borja con las Farc se obtienen con sujeción a la Constitución. La mención la hace una persona al margen de la ley. Los dignatarios de mayor jerarquía nacional, sobre la posible vinculación de Borja con las Farc afirman no saber nada. ¿Por qué es más valiosa la afirmación de un solo comandante de una guerrilla, que la de los más altos dignatarios del Gobierno? ¿Se puede condenar a alguien con base en un solo testimonio, si el Estado en su conjunto no pudo aportar prueba alguna? De existir éstas, la CSJ afirma que la decisión de inhibir el proceso puede ser revocada.
Nota: Las comillas son del proceso 29877 de la CSJ.
* Rector Universidad Jorge Tadeo Lozano.