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Cuidado con cantar victoria

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Sin duda la que podría destacarse como la noticia económica del año 2013, fueron los resultados cada vez mejores en materia de empleo.

El hecho de cerrar el año con una tasa de desempleo del 8,4% y de haber consistentemente reducido la tasa de informalidad, son buenas noticias sociales para trabajadores y, en general, para el país. Algo similar podría decirse de los logros en mejoramiento en la calidad del empleo, que es el mejor camino para sostener y fortalecer esa gran clase media que se ha duplicado en Colombia en los últimos 10 años. Sin duda, la pobreza se reduce mejorando las condiciones de la clase media y garantizándole un empleo sostenible y de buena calidad.

Este buen comportamiento de empleo, sumado al de la inflación, el crecimiento y la llegada de inversión extranjera, fácilmente podría llevarnos por la senda de la autocomplacencia y el escenario en el que todo está logrado. Sin embargo, son aún muchos los temas en los cuales faltan logros importantes, por ejemplo la equidad y la competitividad, asuntos en los que aún nos hace falta bastante por recorrer.

Pero los últimos acontecimientos en el comportamiento del dólar nos traen temas de cuidado adicionales en el manejo macroeconómico. No hace mucho tiempo (octubre 20 de 2013) Wells Fargo Securities LLC publicó un estudio de su grupo económico en donde analizaba los países con más alto riesgo de una crisis financiera. En ese momento figuraban en los primeros cinco puestos Indonesia, Turquía, Argentina y, a la cabeza de la tabla, Colombia. El estudio se basaba en un riesgo potencial medido en cinco variables: el bajo o alto porcentaje de reservas internacionales respecto al PIB, el grado de apreciación de la moneda nacional, el alto o bajo crecimiento del PIB, el nivel de crecimiento del crédito al sector privado y el estado del déficit en cuenta corriente con su consecuente presión en la financiación en la balanza de pagos.

Una vez recibido el informe, los colombianos, entre molestos e inquietos por el sobresaliente desempeño macroeconómico que veíamos, salimos a descalificar el trabajo y a expresar que en nada reflejaba la realidad del país.

Independientemente que ello sea cierto o no, la realidad es que los países que nos acompañan en el liderazgo de la tabla (Indonesia, Argentina y Turquía) son justamente los que están mandando mensajes del mal estado de los países emergentes y, si se quiere, los causantes de la crisis que están viviendo los mercados financieros del mundo en estos momentos. El segundo de la tabla, Argentina, por ejemplo, parece que va a ser el gran sacrificado de la jornada, pues su devaluación en los primeros días del año 2014 ya supera el 20%, la inflación es rampante, adolece de escasez de divisas, sus reservas internacionales son muy bajas y los riesgos de dificultad en la financiación internacional son gigantescos.

No se trata de ser “ave de mal agüero”, por cuanto los fundamentales de Colombia son claramente superiores a los de dichos países, sin embargo, no podemos bajar la guardia ni caer en un optimismo excesivo. Este es un buen momento para revisar el porcentaje de endeudamiento empresarial en dólares, para ajustar el déficit en cuenta corriente, para cuidar las reservas internacionales, para darle nuevas fuentes al crecimiento económico (industria, agro e infraestructura) y para seguir ajustando la balanza fiscal. Es importante recordar que cuando el dólar es fuerte (como lo es actualmente), a los países latinoamericanos nos ha ido bastante mal (crisis de los 80 y los 90, Crisis del Tequila, etc.).

Sabiamente decía Warren Buffett que “cuando baja la marea se sabe quién nadaba desnudo”. Las economías cambiaron estructuralmente, y aquellas que como Venezuela y Argentina abusaron de las finanzas públicas y minimizaron sus reservas, serán seguramente las grandes perjudicadas en el nuevo escenario macroeconómico mundial. Otras como Colombia o Chile, que han sido cuidadosas en el manejo macro, seguramente se sostendrán en esta “marea baja”.

Lo que queda es esperar qué nos depara el nuevo escenario de la economía americana, que será el determinante de buenas o malas noticias económicas en 2014.


José Manuel Restrepo Abondano
jrestrep@gmail.com /@jrestrp

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