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Ser pilo paga y construye nación

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Juan Esteban Taborda es hoy un ejemplo para el país de cuán lejos puede uno llegar con talento, dedicación y responsabilidad. Él tiene un promedio acumulado de 4,9 sobre 5,0 y estudia ingeniería civil en la Universidad Nacional de Colombia (sede Medellín). Su madre ha hecho esfuerzos enormes por darle la oportunidad del estudio, incluyendo su decisión personal de posponer su bachillerato. El sueño de Juan es aportarle al país en los temas de ingeniería estructural o hidráulica, asuntos claves en la idea de una nación más competitiva, y por qué no, lograr que su madre se gradúe de bachiller.

Como Juan Esteban, hay cada año más de 10.000 jóvenes Ser Pilo Paga (SPP) en universidades oficiales y privadas con acreditación de alta calidad que pueden contar historias como ésta, en las que hay ejemplos de desconocidos héroes que con su tenacidad, talento y compromiso nos están dejando lecciones a un país en el que necesitamos con urgencia igualar las oportunidades.Un requisito sine qua non para crecer y desarrollar nuestro país en los próximos años es la búsqueda de la equidad, y ésta se logra, entre otras condiciones, cuando las oportunidades no están atadas al apellido, al club social al que se pertenece, al origen de la familia o a los ingresos económicos del grupo familiar, sino cuando dependen del esfuerzo y del talento de quien con trabajo y responsabilidad estudia más y se forma mejor. Por ello no comprende uno la actitud de algunos líderes de este país, quienes han escogido el programa SPP como saco de boxeo para tratar de desprestigiarlo e incluso desmontarlo. Hoy, como lo han publicado destacados medios internacionales como The Economist, este programa se reconoce en el mundo como una apuesta exitosa de un país para garantizar un acceso de calidad a la educación superior a muchos jóvenes que en otras circunstancias no tendrían opciones y posiblemente hubiesen terminado en programas de baja calidad en el sistema, que únicamente generan grandes costos y frustraciones al estudiante y sus familias. Algunos dicen que este es un programa de muy bajo impacto. Si bien la cobertura en el sistema de educación superior es aún mejorable (50 % de los 600.000 jóvenes que terminan la educación básica y media), de dichos jóvenes salen unos 43.000 que son los de más alto desempeño en el país y de ellos 10.000 tienen recursos para financiar sus matrículas. Del resto, es decir 33.000 jóvenes, el programa SPP contribuye con 12.500 cupos y los demás son financiados con recursos de Icetex. Fácilmente puede uno entonces calcular que el programa SPP tiene un impacto en el 38 % de los jóvenes talentosos y con necesidades económicas. Para los críticos de oficio, ¿acaso esto no es impacto? Seguramente el programa SPP no soluciona el resto de necesidades educativas del sistema, para lo cual es necesario seguir fortaleciendo la tarea del Icetex y creciendo o financiando muchas más necesidades de las universidades oficiales, pero de allí a concluir que el programa SPP es poco importante, parece mezquino. El simple hecho de darle a un joven oportunidad para mejorar sus posibilidades futuras con una educación superior de calidad siempre será bienvenido y es un resultado positivo en sí mismo. Por experiencia personal, el programa Ser Pilo Paga es además un medio de transformación de las universidades, al reducir sus tasas de deserción a menos del 5 %, cuando las acumuladas llegan casi al 50 %. Supone además un medio a través del cual preparamos una sociedad abierta a la diversidad, solidaria y comprometida con la paz y la reconciliación. En lugar de destruir una buena política pública, que ha dado ya resultados y que tiene el reconocimiento de la sociedad, aprovechemos el tiempo discutiendo una reforma tributaria para permitir que no sólo el sector público, sino también el sector privado, con beneficios tributarios, contribuya a seguir formando este grupo de sobresalientes jóvenes del país, y que la cobertura no sea del 38 % de esos jóvenes talentosos con necesidades sino del 100 %. ¿Acaso esto no es una forma de construir en este nuevo escenario esperanzador que se nos avecina de posconflicto? jrestrep@gmail.com / @jrestrp

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