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No todo vale.
La falta de regulación financiera alcahueteada por Alan Greenspan, en su calidad de director de la Reserva Federal de Estados Unidos, condujo a la peor crisis hipotecaria sufrida en la historia de ese país. Esto se describe en detalle en el documental ganador del Premio Oscar este año, Inside Job. La estrategia de permitirles a los bancos americanos adelantar operaciones especulativas en bolsa con productos derivados desembocó en riesgos sin control que llevaron a la quiebra a instituciones casi sagradas en las finanzas como Lehman Brothers y Merrill Lynch, entre otras, destruyendo empleos como nunca en la historia.
Los recursos públicos son sagrados. Sin embargo, el gobierno del presidente Obama ha gastado trillones de dólares capitalizando bancos, fábricas automotrices y aseguradoras, mientras que su sistema de salud pública colapsa y la pobreza, derivada de las hordas de desempleados, se expande en todo el país. De este paquete de salvamento extremo si acaso se recuperará las dos terceras partes, no obstante, con recursos públicos se siguen comprando bonos del Tesoro para mantener la liquidez de los especuladores bursátiles y banqueros, que el año pasado volvieron a recibir bonos extras por desempeño, en momentos en que el salario real del promedio de la población estadounidense sigue decreciendo.
Ya esta semana el índice accionario Dow Jones rompió abajo los 12.000 puntos, y el índice S&P 500 cayó de los 1.300 puntos, entrando en un descenso sin fondo previsible que empieza a despertar temores por una nueva recaída de la economía norteamericana y contra la cual no queda margen de maniobra, ya que la ética del todo vale consumió los cartuchos de políticas económicas expansivas monetaria y fiscal, sin que se aplicaran ajustes a quienes se aprovecharon de esa holgura del Estado, que fue cómplice de una socialización de las pérdidas, después de una inequitativa privatización de los beneficios.
Por lo anterior, a la divisa verde o dólar americano no le queda otra que seguir perdiendo valor, manteniéndose en crisis, ya que sólo la demanda externa puede reactivar la economía del coloso del norte, ante la deprimida demanda interna acosada por alto desempleo y recursos públicos mal gastados. La crisis del verde proviene de una ética pública torcida hacia lo privado. La ley de embudo.