Publicidad

Oportunismo tributario

José Roberto Acosta
30 de diciembre de 2010 – 09:58 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Se consumó la doble cara de nuestro Gobierno, que definitivamente no cambia en sus macondianas costumbres de hacer las cosas a las malas.

Si bien mil millones de pesos de patrimonio suena escandalosamente boyante, hoy en día es muy “incluyente”, especialmente para empresas que por sólo activos fijos pueden contabilizar esa cifra, independientemente de que sean rentables o no.

Ahora bien, más allá de criticar la ampliación de la base para tan antitécnico impuesto a la propiedad y que ni siquiera en Venezuela se ha instaurado, lo que más grima da es el cinismo del Ministro de Hacienda que, mientras fue asesor de campaña del actual Presidente, siempre negó la necesidad de una reforma tributaria, pero que hoy día nos la “clava” con base en una emergencia económica, que se justifica por la evidente tragedia humana por el invierno. Era ahora o nunca. Pero atacando a una clase media que, además de tener que lidiar con la inseguridad jurídica y tributaria que este tipo de medidas crea, deberá seguir luchando contra la perversa revaluación del peso, oligopolios en todos los mercados, alto desempleo y falta de un mercado interno que, con un aumento salarial tan mínimo, difícilmente podrá garantizar el consumo de bienes distintos a los de supervivencia.

Sobre la revaluación, el Ministro remata su “payasada”, pues muy orondo se vanagloriaba de haber sido exitoso en subir el precio del dólar por encima de los dos mil pesos, para que al cierre del año éste se descolgara más de cien pesos, ante anuncios de ayuda del exterior que llegará en dólares y un desbordado gasto público que probablemente será la comidilla de año nuevo para la corrupción regional.

Los mercados no son tontos, y por eso las acciones reaccionaron a la baja, ante la inútil estrategia de comprarlas para bajar la base patrimonial del nefasto impuesto a la propiedad; los TES se han desvalorizado por las medidas oportunistas en materia fiscal, y la creciente incertidumbre para 2011, que sólo garantiza alta volatilidad, será el regalo para especuladores, en detrimento de los que haciendo empresa se estrellan con este tipo de castigos tributarios, que se esconden detrás de tragedias humanas para sacar cínicamente el verdadero talante politiquero. Ojalá me equivoque.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido