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ESTA COLUMNA SE REFIRIÓ EL DOmingo pasado a periodistas que por su afán investigativo o de notoriedad resultan víctimas de toda clase de conflictos.
Hoy asisto en España al “Coloquio sobre el periodismo en la democracia de América Latina”, que trata ese, entre otros temas difíciles del gremio.
En la Casa de América, de Madrid, nos reunimos esta semana periodistas de diez países, convocados por las Fundaciones Carolina, de España, y Nuevo Periodismo, con sede en Colombia. Tema del momento es la transformación de los medios escritos y audiovisuales, que ha hecho crecer los problemas de los periodistas picapleitos.
Antes el periodista tenía más tiempo para enfrentarse a los problemas de cada noticia. Ahora todo es instantáneo. Al acabarse la periodicidad que daba horas para cerrar el diario, o días para el semanario, llega la multimedia, en la que un gesto o una audacia al encontrar una novedad para divulgar o denunciar, aparece de inmediato en millones de pantallas o pantallitas de celulares o primeras páginas web.
Los periodistas, como los abogados, son esencialmente buscapleitos porque se ganan la vida con eso: descubrir dónde están, cómo son y cómo pueden resolverse los pleitos. Son distintos los picapleitos que al afán de acaparar más audiencia agregan apasionamiento personal o de intereses y caen en excesos como el de anticiparse a juzgar y condenar.
En Colombia y en otros países las fallas graves en los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial llevan a que el único castigo que sufren algunos delincuentes sea el aplicado por picapleitos que llegan a ser un cuarto poder de gran fuerza, porque proviene de la opinión pública. Eso mismo ha llevado a una alta cifra de periodistas a la persecución, el destierro o la muerte.
En Madrid compartiré mesa de trabajo con destacados comprometidos en ese tema, como Hermenegildo Sabat, que ahora está en pleito con la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que lo demandó por lo que siempre hace todo caricaturista: ser incisivo y burlón con los personajes que más se destaquen en las noticias de actualidad.
En este viaje a Europa también habrá oportunidad de observar nuevas tendencias para rescatar a los lectores de diarios y libros; la forma como está cambiando la formación de los trabajadores de la multimedia en las universidades; y el retorno a la misión esencial de todo medio, de defender la verdad, la libertad de expresión y el respeto al lenguaje y a las opiniones ajenas, sin caer en inútiles ligerezas.
COLETILLA.- Aquí seguiremos, los domingos, buscando y picando sobre lo que, a pesar de todo, sigue llamándose periodismo, aunque ya nada en este apresurado mundo sea periódico.