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ESTE AGOSTO HA SIDO DECISIVO PAra poner a prueba la transformación financiera y tecnológica de las comunidades que comenzó con el cambio de siglo.
Ningún personaje ha tenido en Colombia tan prolongada exposición globalizada y en directo, al dejar este mundo, como Fanny Mikey. Lo merecía, por su obra extraordinaria y porque todos la queríamos y admirábamos. Murió al comenzar un fin de semana con puente, al amanecer del sábado, cuando periódicos y revistas estaban en hora de cierre y la noticia inmediata fue exclusiva de radio y Tv, con amplísimos desarrollos posteriores en punto.com, iPhones, micrófonos, pantallas e impresos. La traída desde Cali, el duelo nacional, los funerales con música y baile, la exhumación el lunes, llenaron más de cien horas con lo mejor, y en algunos casos lo peor, de la nueva multimedia.
La Olimpiada de Pekín ha sido otra prueba de perfección en imagen y sonido con cubrimiento 24 horas. Nunca tuvieron mayor audiencia. Vienen otros acontecimientos, como la guerra de Rusia, las elecciones norteamericanas y, en Colombia, los desemboques de la narcoparapolítica.
El mejor escenario para apreciar estos desarrollos de la comunicación humana está en la universidades y organismos especializados. He tenido la oportunidad, como espectador independiente, de asistir a convocatorias encabezadas por la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada en Cartagena hace más de diez años por el Nobel García Márquez.
Un interés especial es la formación de periodistas urbanos, de especialización en problemas de Bogotá. En redacciones y facultades de periodismo está ya una generación que podrá ser muy brillante, y que nació al lado de internet, celulares y demás maravillas modernas. Hoy tienen entre 15 y 30 años y en el V Centenario, en 2038, tendrán entre 45 y 60 años, en plena capacidad para ser certeros orientadores de la opinión pública de la gran ciudad del futuro.
COLETILLA: Tras la perfección de imagen y sonido, ahora está en proceso la recuperación y superioridad de la letra de imprenta.