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El manejo de la televisión, según la Corte

Juan Carlos Gómez
08 de septiembre de 2013 – 04:00 p. m.

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En febrero pasado se destapó con estridencia lo que era un secreto a voces: el ministro de las TIC dormía con el enemigo.

Algunos de sus colegas “independientes” en el órgano directivo de la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) buscaban sacarlo, alegando independencia.

Esos “independientes” se querían quedar decidiendo el presupuesto y contratando a su antojo, sin la necesaria coordinación de política que requiere el sector de las TIC. Para el efecto, la propia ANTV contrató a un respetable abogado para demandar ante la Corte Constitucional algunas de las disposiciones de la última Ley de Televisión.

La semana pasada se anunció la sentencia de la Corte que decide esa demanda furtiva y que no accedió a ninguna de sus pretensiones. La noticia es buena. Los “independientes” pretendían —en contra del ordenamiento jurídico vigente— que a la ANTV se le diera el nivel de autonomía que tenía la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) antes de la reforma constitucional que la suprimió.

Queda claro entonces que la ANTV debe colaborar armónicamente con las demás entidades competentes en el sector de televisión y que el ministro de las TIC conserva su asiento en la junta, donde el gobierno nacional es minoría, para bien y para mal. En todo caso persiste el deficiente diseño de esa entidad; el legislador le otorgó importantísimas facultades, pero la dejó débil y vulnerable a la falta de decisión y oportunidad.

Resuelta la demanda en cuestión, la ANTV debería empezar por fin a cumplir cabalmente sus funciones y desprenderse de los vicios de la herencia regulatoria que le dejó la CNTV. La industria clama por urgentes decisiones. El apetito que despiertan los jugosos recursos que le pagan a la entidad los concesionarios, como compensación por la explotación del servicio, no puede distraer la atención de los administradores públicos respecto del reto que significa la convergencia tecnológica (“televisión en internet, internet en televisión”). Por lo pronto actúan como si el futuro no existiera.

Por enésima vez se vuelven a hacer foros en provincia para hablar de televisión digital, esta vez con el patrocinio de la ANTV. Es un desperdicio mientras los usuarios no tengan receptores para disfrutarla.

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