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La televisión en Colombia nació bajo una dictadura, por eso el país lleva más de 60 años tratando de desprenderse de la exagerada injerencia estatal en el medio.
Sin embargo, poco se ha logrado y las empresas de televisión en Colombia están demasiado atadas para enfrentar la amenaza que significa la distribución de películas a través de internet. Por eso, cada día más deja de tener razón el peaje que cobra el Estado a los operadores de televisión por entrar a un mercado que se llenó de atajos.
En todo caso es sorprendente que, ante fenómenos como Netflix, algunos operadores establecidos de televisión cerrada sean los primeros en pedir que se impongan barreras artificiales para defenderse del coco. Impuestos, medidas policivas y cargas absurdas, no evitaron que la voz en internet reemplazara el servicio tradicional de larga distancia. Así tampoco se lograrán enfrentar las nuevas realidades del mundo audiovisual. Vale la pena mirar lo que sucede en países como Nigeria.
Tal vez algunos saben que India es el país del mundo en donde se producen más películas de cine. Pero pocos conocen que el segundo es Nigeria (Nollywood), en donde gracias a ello la empresa Iroko está preparada para enfrentar la llegada de Netflix, según informe reciente del semanario BloombergBusinessweek. El caso de Nigeria es un ejemplo de cómo empresas nacionales –aún en países subdesarrollados– pueden ofrecerle a la audiencia variedad de contenidos y de paso proteger a la industria y al talento local.
A propósito, el viernes pasado Netflix lanzó la cuarta temporada de House of cards en doce capítulos. Aunque a algunos adictos a esa serie nos parezca que su calidad va en descenso, hay que apurar a verla, antes de que nos carguen el impuesto que algunos pretenden.
Cambiando de tema: Perogrullo fue el gran protagonista del evento sobre el futuro de la televisión que se llevó a cabo la semana pasada en Cartagena: que se necesita un regulador convergente, fuerte e independiente; que se debe garantizar la neutralidad tecnológica, que internet amenaza la industria audiovisual… Lugares comunes desde hace por lo menos cinco años. Tanto tiempo perdido y hasta ahora las autoridades están pensando en cómo reaccionar.
@jcgomez_j