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Hace casi un año, el Departamento de Justicia de Estados Unidos impidió la fusión de Comcast y Time Warner Cable (conglomerado que incluye a CNN, HBO, TBS, entre otros), un negocio de US$45.000 millones que habría creado un gigante de las telecomunicaciones con un poder inmenso en la provisión de internet y de contenidos. Ahora es Apple quien ha mostrado interés en adquirir Time Warner, lo cual le solucionaría a la empresa de la manzana los problemas para llenar su plataforma de televisión.
Estas y otras movidas se explican porque los consumidores están más ávidos que nunca de contenidos. A la par que las redes de distribución de televisión lograron un alcance global —gracias a internet— y las pantallas se multiplicaron, los hábitos cambiaron.
El éxito de Netflix fue entenderlo. Empezó como una plataforma física de distribución, después llegó a internet, y aunque en un principio dependía de la programación de las casas productoras, ahora produce casi tantas horas de televisión como los tradicionales gigantes del entretenimiento. El valor de su afiliación es casi la tercera parte de un paquete básico de cable, lo cual explica su extraordinario crecimiento. Netflix cubre ya 190 países y llega a 540 millones de hogares. Se calcula que en 2016 invertirá por lo menos US$6.000 millones en programación.
Aunque el valor de su acción se valorizó en 135% en 2015, algunos analistas de Wall Street son escépticos acerca de la capacidad de Netflix de sostener su crecimiento, ofrecer contenidos exclusivos y enfrentar la competencia de Amazon, Hulu y Youtube.
Mientras en Colombia nos arrastra la avalancha global audiovisual y damos tumbos, la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) de nuevo contrata a la Universidad Nacional, esta vez por otros $3.000 millones. Según el texto del contrato, el organismo rector de la televisión en Colombia tendrá que esperar todo 2016 para conocer los aspectos financieros jurídicos, técnicos y financieros del mercado de televisión, enterarse oficialmente de lo que sucede en la industria audiovisual y recibir recomendaciones para ejercer a cabalidad sus funciones legales.
Cuando la ANTV encuentre por fin la ruta, sin duda alguna, ya será demasiado tarde.
@jcgomez_j