Publicidad

Tarde, muy tarde

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

¿Por qué es tan torpe el Estado colombiano a la hora de proteger el bien común, a pesar de su inmenso poder para intervenir en todo?

Fundación Universitaria San Martín, Interbolsa, Saludcoop, el Grupo Nule. Todo hubiera podido evitarse. Era demasiado evidente que unos pocos se estaban haciendo ricos a fuerza de defraudar y desviar recursos ajenos.

¿Dónde estaban los organismos de control y las incontables superintendencias? Un simple inspector de policía –probo y espabilado- con su solo sentido común hubiera sido suficiente para recoger la evidencia que habría evitado que en esos casos se esfumaran billones de pesos del esfuerzo familiar, del ahorro público, del presupuesto oficial, en un país todavía tan pobre.

Inútil parafernalia de juramentos, informes, sellos y reportes, visitas anodinas, persecución a los incautaos y a los inocentes. Se despliega de manera draconiana y sospechosamente selectiva el aparato estatal de control y vigilancia en contra de los que sí cumplen y nada deben.

Hay un parámetro común en cada desfalco que cada tanto se filtra en las noticias: Profetas del pasado; inmediatamente surgen ideas brillantes para evitar que vuelva a pasar lo que ya pasó. Leyes, superintendencias, más controles y comisiones. Ya es tarde, la próxima vez pasará algo diferente para lo que no estaremos preparados.

En muchos sectores de la economía el Estado está capturado, sometido a los intereses de los grupos de presión. Es cierto, ocurre también en los países más desarrollados. La diferencia está en que en una sociedad civilizada la majestad de la justicia no es un frase y las Cortes están fundadas sobre piedra y forjadas en hierro. De esta forma es casi imposible que los pillos tengan su propia “cuota” en la justicia.

Después de las noticias pasajeras y del chismorreo que suscitan estos escándalos que protagonizan los vándalos de buena pinta, lo más grave es que al cabo de cinco, diez o veinte años –más tarde que temprano- un fallo judicial condenará a la Nación a indemnizar los daños causados, gracias a su negligencia. Es decir, pagaremos todos los que no tuvimos nada que ver. ¿Alguien conoce un caso en el que el Estado le haya recobrado a los verdaderos responsables?

@jcgomez_j

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido