Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El hurto de su dinero en efectivo, las tarifas abusivas que cobran muchas empresas por el servicio de giros postales, la usura y prácticas como el “gota a gota”, son apenas algunas de las consecuencias que tienen que pagar los ciudadanos más pobres por no estar vinculados a alguna forma de bancarización.
El tema es crucial para el desarrollo social y económico, tanto así que la inclusión financiera es una de las políticas prioritarias de la Organización de las Naciones Unidas para la erradicación de la pobreza a nivel mundial.
Afortunadamente ya existen casos exitosos, como el de algunos países de África en los que, a través de las servicios de telefonía móvil, se prestan servicios financieros básicos con una inmensa ganancia de bienestar.
En Colombia se han dado pasos decisivos para aprovechar las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en la masificación de los servicios financieros. Gracias a que en nuestro país la telefonía móvil tiene una penetración de más del 100% y que no se necesitan teléfonos “inteligentes” —cualquier “flecha” sirve—, cada día cursan millones de mensajes cortos de texto (SMS) con información financiera, bien sea de simple notificación o de transacción.
Esta forma efectiva de inclusión financiera beneficia a todas las capas sociales, como se demuestra, por ejemplo, con la utilización de los SMS para los pagos a los beneficiarios del programa Familias en Acción.
Con el fin de garantizar que los costos de utilización de las redes no se conviertan en una barrera para la inclusión financiera, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) expidió el pasado mes de abril la resolución 4458. Esta norma regula la tarifa —como una especie de peaje— que pueden cobrar los operadores celulares a los proveedores de contenidos y aplicaciones por el tránsito de mensajes SMS en sus redes celulares. Lo anterior incluye servicios como los llamados monederos móviles, que permiten acceder a servicios financieros básicos desde cualquier celular.
Viene ahora para las autoridades la tarea de hacer cumplir esta resolución de la CRC, que estimula enormemente la inclusión financiera. Está en juego la formalización de la economía, que es el verdadero desarrollo social.
Juan Carlos Gómez *