Publicidad

Un año sin televisión

Juan Carlos Gómez
14 de diciembre de 2015 – 08:55 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

A pesar de sus buenos propósitos, las autoridades de televisión en Colombia tienen muy poco para mostrar en 2015. Y si las cosas siguen como van, 2016 será mucho peor.

Es inexplicable que aún no hayan reaccionado frente al grave impacto que tiene ya la devaluación en la industria de televisión. Si a esto le sumamos la disparada de la inflación y el decremento de los ingresos derivados de la pauta publicitaria, pronto serán insostenibles los costos de expansión y mantenimiento de las redes.

Lamentablemente el Estado se acostumbró a recibir un dineral de parte de los operadores privados de televisión abierta y cerrada –como contraprestación por la explotación del servicio– sin preocuparse por el futuro de la industria y su viabilidad financiera. Se fueron comiendo poco a poco la gallina de los huevos de oro y no parecen darse cuenta de que cada vez es más famélica.

El temor a que la Contraloría los investigue, no justifica que los funcionarios responsables no anticipen juiciosamente la crisis que puede devastar a la televisión colombiana, tanto pública como privada.

El Congreso de la República tampoco cumplió. No hizo nada para reparar el inmenso daño que le causó a la televisión la expedición de la Ley 1507 de 2009. Los proyectos legislativos que se presentaron este año apenas se preocuparon de resolverle los problemitas a unos operadores sin pensar en la industria de manera integral.

Un proyecto serio debería desarrollar al menos los siguientes principios: 1. Que existan operadores públicos, pero sin dilapidar los recursos estatales; 2. Que se masifique TDT y los colombianos puedan disfrutar la televisión abierta y recibirla directamente sin verse forzados a ser suscriptores de los operadores de cable; 3. Que permanezcan esquemas como el de concesión de espacios a través del cual actualmente están al aire empresas periodísticas de primer nivel que no cuentan con los recursos financieros necesarios para explotar directamente un canal de televisión; 5. Que se proteja la televisión colombiana, para preservar la libertad de información y el talento nacional; 6. Que la televisión se libere de tantas cargas y gravámenes que hacen aún más agobiante la competencia frente a otras plataformas como Internet.

@jcgomez _j

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido