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Es muy probable que todo cronista sepa que detrás de las noticias están esperando las historias esperanzadas en que alguien las cuente. Prueba de ello es A sangre fría, de Truman Capote, que no pasó de ser una breve de dos columnas en el New York Times sobre una matanza en un pueblo perdido en Estados Unidos.
Por la gracia y la inteligencia de Capote, hoy sabemos que esa noticia, en la cual los personajes eran dos marginales del sistema que fueron a robar una casa de una familia de clase media y terminaron cometiendo una masacre, reflejaba, de alguna manera, la psicología y las costumbres arraigadas de muchos norteamericanos en los años cincuenta. De la misma manera ocurre con un magnífico libro escrito por Gay Talese, en 1972, titulado Honrarás a tu padre, que le serviría a los inteligentes libretistas de HBO para crear la serie Los Soprano.
Talese ha sido, desde hace cincuenta años, uno de los más aviesos escritores que se conocen como cultores del género de no ficción. En cada una de sus crónicas ha dado muestras de un trabajo arduo de investigación —la citada y leída Sinatra tiene gripa es muestra de ello—, así como de una pericia narrativa que probablemente debería ser reconocida como literatura sobre la realidad. Literatura, digo, porque Talese se ha planteado cada uno de sus trabajos como si fuera un escritor de ficción: ha poblado su mundo de metáforas, de juegos metonímicos, de estructuras que le deben más a Chéjov o a Hemingway —también periodista— que al mecánico trabajo de despachador de noticias.
En Honrarás a tu padre, un gran relato de cómo la mafia italiana se consolidó desde los años veinte en los Estados Unidos, se pone de presente aquello de que detrás de los hechos siempre hay una narrativa posible para explicarlos. Este libro le hace al lector preguntarse sobre cómo logró Talese saber todos los detalles que vivió la familia Bonano en los años sesenta, tras la desaparición del capo Joseph Bonano, uno de los ocho jefes de la mafia de Nueva York.
Talese comienza su historia un día de 1964 cuando el patriarca desaparece en una avenida de la ciudad, abre paréntesis para contarnos su pasado en la Italia cuando varias familias del sur de ese país migraron a los Estados Unidos, para fundar organizaciones criminales que, para entonces, sólo manejaban industrias criminales de alcohol —durante la prohibición— y de apuestas o loterías ilegales, y cierra con la decadencia de la preeminencia de los italianos al ser desterrados por los latinos de la mafia con la llegada del narcotráfico.
Lo que allí subyace es la historia que desencadenaría en esta globalización criminal insertada en economías legales que han aceptado la presencia de esos dineros como motor del crecimiento. Y más allá de eso, el verdadero trasunto del gran libro que es Honrarás a tu padre, es el de contar cómo las cuentas entre padres e hijos son un tema que ha atravesado a la literatura universal. El relato de Talese, nos convence de la importancia de ver que, detrás de las noticias, siempre está la Historia, con mayúscula, esperando a que alguien la rescate. Y qué manera de hacerlo, piensa uno al cerrar este relato.
Honrarás a tu padre, Gay Talese, Alfaguara.ojoalahoj@yahoo.com