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Imagínese que llega un visitante a su casa y le cambia la foto de su abuelita por la del rector de su colegio. Así me sentí yo cuando vi a Gustavo Petro remplazar con una imagen de Simón Bolívar el cuadro de Gonzalo Jiménez de Quesada que estaba en el edificio de la alcaldía.
No entiendo la lógica del burgomaestre. No comprendo cuál es el objetivo de este cambio. ¿Debemos rechazar al fundador de la ciudad porque es símbolo de opresión? ¿Entre los dos personajes, Bolívar fue más importante que Jiménez para la capital? ¿Qué sentido tiene minimizar la imagen del hombre que le dio vida a la ciudad?
Si la idea es hacer un homenaje a los oprimidos, Petro bien habría podido poner una imagen alegórica de Bachué, de Bochica, de Tisquesusa, en fin, de aquellos indígenas nativos de la sabana cundiboyacense, que fueron exterminados por las tropas conquistadoras. Al menos habría sido auténtico y no estaría atravesado por ese tufillo chavista que trae consigo todo lo Bolivariano (menos los buses).
Si es por un asunto de relevancia, negar al fundador de la ciudad es como negar a la mamá. Es querer invisibilizar el hecho histórico más importante de una urbe: el momento en que se consolida como aglomeración humana. Además, históricamente no veo la importancia que Bolívar pueda tener para Bogotá. Para Colombia, sí, pero para Bogotá, no. Bolívar lo único que hizo fue vivir aqui. No más. Si quiere honrar a Bogotanos ilustres de tiempos de la independencia entonces ponga un cuadro de Caldas, de Camilo Torres, de Nariño… ¿Pero Bolívar?
Tal vez al alcalde lo que le molesta es que Gonzalo Jiménez de Quesada se hizo amo y señor de estas tierras y se comportó tal. Sin embargo, Bolívar no se quedó atrás. Él también fue un señorcillo con ínfulas de realeza que iba por el país entero ‘usando’ a las mujeres (me perdonarán la expresión), buscando acumular poder político y recibiendo homenajes cual si fuera el soberano nacional. En Bogotá no lo querían, lo llamaban ‘Longanizo’ y preferían a su contradictor: Francisco de Paula Santander.
Así a Petro no le guste, Jiménez de Quesada fundó a Bogotá y eso no lo borra nadie de los libros de historia. Aunque quien sabe. Tal vez también le metan mano a los textos escolares de los colegios distritales y cambien la foto del fundador por la del libertador.
— #PreguntaSuelta: ¿Cuántas conspiraciones de origen colombiano le hacen falta por inventar al señor Maduro?
@colombiascopio