Publicidad

La guerra del papel higiénico

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Resulta que en mi casa se acabó el mercado. Y la cosa es grave porque no me queda ni un rollo de papel higiénico; sin embargo, ya tengo la solución: me voy a pelear con el vecino.

Así es como solucionamos los problemas en el País de las Maravillas. ¿Para qué me preocupo por la falta de papel toilette? Seguro mi esposa, mis hijos y quienes vengan a visitarme sabrán arreglárselas desmembrando hoja a hoja el regordete libro de las Páginas Amarillas que les dejé sobre la cisterna. La falta de papel no es un problema. En cambio, que mi vecino se esté viendo con mi enemigo. Eso sí que me emberraca.

No me importa que el vecino me pueda ofrecer un par de rollos de papel de baño para superar la emergencia. No me interesa que tal vez me pueda ayudar con un poquito de harina para hacer unas arepas a ver si calmo el hambre. ¡No! Ese canalla no se puede ver con mi peor enemigo. En el País de las Maravillas nos aguantamos el hambre y hasta las ganas de ir al baño, pero no aceptamos la cercanía con los opositores.

¿Ya les conté que hablo con los pájaros? Aqui en el País de las Maravillas todos hablamos con los animales. Ellos nos cuentan cosas del futuro o nos advierten de los peligros. En mi caso, un pajarito vino, se posó en mi hombro y me dijo: “tu enemigo es el que te esconde la comida y el papel higiénico.” Yo le creo al pajarito. ¿Cuándo han visto mentir a un gorrión? ¿Alguna vez les ha fallado un canario?

Por eso odio tanto a mi enemigo. Porque por su culpa se me acabó el mercado. Nada tiene que ver el que yo no trabaje, ni que me la pase derrochando el salario con mis amigos en cosas que nada tienen que ver con el mantenimiento de mi hogar. Si no tengo plata es culpa de mi enemigo. Él es el que viene a decirle a mi esposa que yo me gasto el dinero en pendejadas en lugar de comprar papel higiénico. Él es el que va por todas partes haciéndome mala imagen. 

Y ahora mi vecino, al que le estaba ayudando a remodelar la casa, empezó a conversar con mi enemigo. ¡Eso es traición! Él no tiene derecho a acercarse a nadie si yo no se lo autorizo. Me dan ganas de declararle la guerra. O tal vez lo mejor sea sacudirle el andamio de la remodelación y así me le tiro la casa. ¿Quién lo manda a meterse con mi enemigo? Comenzó la Guerra del papel higiénico, porque así son las cosas en el País de las Maravillas. 

—  #PreguntaSuelta: ¿Por qué no es retroactiva la prohibición a construir hoteles en parques naturales?

@colombiascopio

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido