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El arranque del año ha sido especialmente incierto en materia económica a nivel internacional. La política económica que finalmente ejecutará el presidente electo Trump después de su posesión este viernes y el resultado en términos económicos del muy esperado discurso de ayer de la primera ministra May respecto al brexit son dos de los grandes temas.
El arranque del año ha sido especialmente incierto en materia económica a nivel internacional. La política económica que finalmente ejecutará el presidente electo Trump después de su posesión este viernes y el resultado en términos económicos del muy esperado discurso de ayer de la primera ministra May respecto al brexit son dos de los grandes temas.
Los efectos de estas decisiones por supuesto van más allá de estos dos países y falta aún tiempo para resolver las incertidumbres que se han generado sobre el futuro desempeño de los países con estrechas relaciones comerciales con Estados Unidos o el Reino Unido y sobre las variables financieras a nivel global. Por supuesto hay más temas de incertidumbre económica en otros países de la región y en algunos países asiáticos que intensifican la sensación de estos primeros días del año.
Colombia no es ajena a este escenario y la volatilidad de las variables financieras globales y las decisiones en materia comercial de Estados Unidos, por ejemplo, generarán mucho ruido a nivel local. Sin embargo, esperamos que la economía crezca este año marginalmente mejor que el año pasado en un escenario de menor inflación y menores tasas de interés. El crecimiento dependerá de un mejor desempeño de la inversión y una mejora marginal en el consumo. En particular, las obras de infraestructura del programa de 4G, el arranque en forma de los planes de los gobiernos locales y regionales y la industria contribuirán a esta mejora en la inversión. En términos de comercio exterior estamos esperando una mejora pero muy marginal de las exportaciones e importaciones respecto a lo que vimos el año pasado.
La buena noticia ante el panorama global es que la economía tiene fuentes de crecimiento locales que le permitirán crecer al 2,4 % anual y el resultado no está apalancado en una expansión de la demanda externa. Sin embargo, estaremos, al igual que el resto de los países de la región, con los ojos muy abiertos ante los efectos de la resolución de las diferentes incertidumbres globales en los próximos meses y sujetos a la volatilidad que va a verse en el mundo.
BBVA Research