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En la reunión de política monetaria de la semana pasada, la Junta del Banrep dejó la tasa de interés estable en 4,25 % anual y así dio por terminado el ciclo de bajada de tasas que comenzó a finales de 2016, desde 7,75%. Esta decisión se puede leer desde varios ángulos como una medida de prudencia. Por un lado, con los datos de inflación actual y esperada, la postura de política monetaria es expansionista y permitiría darle algo de impulso a la recuperación que ya está en marcha. Por el otro lado, da un compás de espera a evaluar cómo será el desenlace de la volatilidad de los mercados globales que se acentuó en los últimos meses.
También da una espera a ver movidas adicionales en la escalada reciente de proteccionismo comercial que se inició a nivel global y a tomarle un pulso a los precios de los productos básicos, especialmente el petróleo. Y también se debe destacar la prudencia ante un escenario político de América Latina que, aunque ya tiene resultados del cierre de los procesos de cambio de gobierno o electores en Perú, Colombia y México, aún mantiene incertidumbre por el lado de Brasil. Es cierto que en relación, las variables locales se han mantenido bajo control pero no hay que pensar que siempre será así y la prudencia debe primar.
A nivel local, sin embargo, siempre nos quedará la duda de si se ha podido hacer más en términos de política monetaria para alentar la inversión. Los datos del primer trimestre muestran caídas muy fuertes en la inversión relacionada con las obras civiles y edificaciones y una casi estabilidad del resto de la inversión.
Los datos son aún preocupantes y las señales de mejora en este lado aún no son claras. Es cierto que la política monetaria no puede hacerlo todo, pero vamos a ver qué tanto la recuperación reciente de la confianza cambia esa tendencia de la inversión. Por ahora, la mayor parte de las buenas noticias de la recuperación vienen por el lado del consumo y el gasto público. Ojalá, tal como lo muestran las proyecciones, el impulso venga a través de la inversión y la postura de la política monetaria pueda cambiar a finales de 2019 con tranquilidad ante una economía creciendo bien.
* Economista jefe del BBVA Research. @juanatellez