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La Shakira de ‘Las mujeres ya no lloran’ es la misma de ‘Pies descalzos’

Laura Galindo
04 de octubre de 2024 – 12:05 a. m.
Shakira conmueve a sus seguidores al hablar de amor: “Es uno de mis sueños rotos”
“¿Acaso la Shakira de ‘Antología’ no estaba exponiendo su vida íntima?”: Laura Galindo
Foto: Instagram @shakira - Instagram @shakira

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Shakira anunció gira y fechas de concierto en Colombia. Se llama, obvio, Las mujeres ya no lloran, cita textual de la canción que hizo con Bizarrap y que fue motivo de discusión por las muchas alusiones directas a Piqué y a su novia Clara Chía. “Yo valgo por dos de 22, cambiaste un Ferrari por un Twingo” o, mi favorita, “a ti te quedé grande y por eso estás con una igualita que tú”.

La canción llegó a ser número uno, pero nunca tuve muy claro si al público le gustaba, o le fue gustando a fuerza de repetición. El día de su lanzamiento, recuerdo, una multiplicidad de voces lamentó la letra, la música y el ritmo; criticó la exposición de su vida íntima, la de su pareja y la de sus hijos y, como pasa con cada nuevo álbum de Shakira, extrañó a “la Shakira noventera de Pies descalzos y ¿Dónde están los ladrones?”.

La verdad es que Shakira sigue siendo la misma. ¿O acaso la Shakira de Antología no estaba exponiendo su vida íntima? ¿No fue esa la canción que escribió para Óscar Ulloa, un empresario colombiano del que se enamoró? ¿No decía en otra de sus letras “si me cambias por esa bruja, pedazo de cuero no vuelvas nunca más”? ¿No escribió “este todavía es un niño, pero qué le voy a hacer” cuando se enamoró de Piqué? ¿O Underneath your clothes there’s an endless story, there’s the man I chose, there’s my territory cuando ocurrió lo mismo con Antonio de la Rúa?

Shakira ha hecho obra con su propia experiencia, de la misma manera en que Degas lo hizo con su ceguera; García Márquez, con su tierra; o Quevedo, con su odio a Góngora. El objeto artístico de un creador no sale de un lugar metafísico de inspiración, como se creyó durante el romanticismo, sino de un espacio sensorial, físico y vivencial. Los contrastes de la música de Schumann venían de su bipolaridad; la nostalgia de Chopin, de las muchas enfermedades de su cuerpo; las grandes metáforas de Piero, de la necesidad de pasar de agache durante la dictadura y no terminar montado un vuelo de la muerte.

Jack Halberstam, filósofo y autor del libro Sex, Gender and the end of normal, plantea que Lady Gaga ha hecho de ella misma su obra. Ha creado un personaje desde el extrañamiento, le ha dado un cuerpo, una estética, unas luchas propias y, desde luego, una música. Shakira ha hecho lo mismo con su propia experiencia. Su obra tiene como objeto su historia personal: sus amores, sus dolores, sus idilios, sus preocupaciones. Incluso, las estéticas sonoras de cada uno de sus discos están dados por los lugares y momentos en los que fueron hechos: baladas rockeras en los 90, pop cuando llegó a Estados Unidos, ritmos urbanos latinos desde que nació el reguetón y dominó la industria.

Shakira sigue siendo fiel a su obra y sigue contando su intimidad en canciones. Sigue haciendo discos que responden al mercado del momento y construyendo su imagen desde la ola de tendencias de espacio y tiempo. Sigue siendo la misma de Pies descalzos, lo que ha cambiado es el mundo que la rodea.

@LauraGalindoM

Laura Galindo

Por Laura Galindo

Periodista musical y cultural. Pianista de la Universidad Javeriana, magíster en piano de la Universidad Eafit, magíster en periodismo de la Universidad de Los Andes y MFA en Creative Writing de la New York University -NYU-. Editora cultural y presentadora en RTVC Noticias, de Señal Colombia.
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