Publicidad

“Fracking” y terremotos

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

El promedio de terremotos por encima de los 3 grados en Oklahoma era de apenas 1,5 por año. Sin embargo, desde mediados del año 2000, cuando empezó el auge de exploración de petróleo y gas en la zona haciendo uso de la técnica del fracking, los sismos se han multiplicado.

Según cifras oficiales, 585 temblores de por lo menos esa intensidad se registraron en 2014 y para finales de este año se calcula que los movimientos telúricos serán más de 900.

El pasado 23 de marzo el Servicio Geológico de EE.UU. reveló su primer estudio sobre la relación entre sismos y operaciones de gas y petróleo e identificó las zonas con más movimientos telúricos y concluyó que en ese estado los sismos son ahora cien veces más frecuentes que en el pasado, debido al agua residual que queda debajo de la superficie de la tierra durante operaciones que usan la técnica de fracturación hidráulica. Precisamente, Oklahoma reconoció que los terremotos son producto de billones de barriles de agua residual de operaciones de petróleo y gas. Incluso la Gobernación abrió una página para informar al público sobre la situación y lo que está haciendo para analizarla y tratarla (http://earthquakes.ok.gov).

Por su parte, la Asociación de Petróleo y Gas de Oklahoma rechazó los hallazgos del estudio y dijo que “aunque podría existir relación entre los terremotos y los depósitos de agua residual, no hay suficiente información sobre cómo la inyección de agua residual afecta las fallas geológicas”. El debate es importante y debe ser seguido con atención en nuestro país. Este fin de semana, en entrevista con el diario El Tiempo, el presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Mauricio de la Mora Rodríguez, dijo que “Colombia necesita el fracking” y aseguró que “nuestro futuro está en los yacimientos no convencionales”. En términos petroleros y económicos se trata de una afirmación irrefutable. Para nadie es un secreto que desde que EE.UU. se metió a fondo a realizar este tipo de exploraciones ha multiplicado sus ingresos petroleros y logrado su objetivo de ser una nación energéticamente independiente. Sin embargo, estos estudios recientes ponen un gran signo de interrogación por las consecuencias ambientales y de seguridad que tienen estas técnicas.

Defensores de esa tecnología aseguran que el riesgo no está en el fracking per se, si no en el agua residual que queda bajo tierra y que produciría los sismos. Sin embargo, hasta ahora no hay tecnología para sacar y tratar el agua que se usa en ese procedimiento. Como quien dice, el problema no está en la pistola si no en la bala.

Colombia es un país que económicamente depende en gran medida de sus ingresos petroleros. La caída en el precio del crudo tiene al Estado ajustando su presupuesto e incluso generando impuestos, por lo que los incentivos para empujar nuevas y más eficientes técnicas petroleras son racionales y necesarios; sin embargo, hay que aprender de lo que se ve en el exterior. El fracking es efectivo y podría sacarnos del hoyo económico, pero tiene riesgos. En 2011 Oklahoma registró el terremoto más poderoso de su historia. Fue un sismo de 5,6 que los científicos calificaron como el terremoto de mayor magnitud ocasionado por los humanos. Oklahoma es un estado con algunas montañas, pero dista de ser el epicentro de una cadena montañosa como los Andes en Colombia. Cada paso que tome el país en esa dirección debe darse analizando los nuevos descubrimientos científicos y no sólo la conveniencia en términos de plata.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido