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Dicen que para hacer buen periodismo es necesario el contexto. Analizar y reportar situaciones o episodios sin recordar qué papel juegan en la estructura permite cometer errores de gran dimensión. El caso del video del exsenador Carlos Ferro es buen ejemplo de ello.
Muchas fueron las críticas a Vicky Dávila por publicarlo. Hubo voces sobre la supuesta ligereza que cometió al divulgarlo. en internet y en radioLa conversación editorial está abierta. Todos tenemos una postura editorial y algunos medios de comunicación tienen manuales de prácticas y estándares que permiten hacer interpretaciones sobre si se debe publicar o no, y qué se debe hacer en caso de que se determine hacerlo. No haré las veces de director de fútbol de lunespor la mañana. Es injusto e indebido con una colega.
Sin embargo, quisiera concentrarme en otros dos puntos que para el análisis de la situación también nos dan contexto. Primero, el contenido del video. Pregunto: ¿qué diferencia a esta pieza de las fotografías que tumbaron al defensor del pueblo Jorge Otálora? Son situaciones parecidas. En el caso de Otálora, quien presentó la fotografía que publicó Daniel Coronell es la supuesta víctima. En este caso también. El capitán de la Policía Ányelo Palacio dio el documento a La FM y este fue entregado para análisis a la Procuraduría y la Fiscalía. Entonces, ¿por qué el episodio de Otálora se considera rápidamente como posible acoso sexual y el de Ferro no? ¿Por qué no hubo violación a la intimidad en el primero y en el segundo sí? Eso me lleva a reflexionar aún más sobre lo siguiente: ¿por qué cuando se trata de un escenario en el que un hombre se engancha en una conversación sexual con una mujer subordinada es considerado acoso y cuando un hombre lo hace con otro hombre subordinado no? ¿Es eso una manera velada de decir que los homosexuales o bisexuales pueden ser acosados? ¿Que sus preferencias sexuales los hacen más tolerantes ante estas incómodas situaciones? O, lo que es peor, ¿partimos del supuesto de que todos los bisexuales u homosexuales son promiscuos? Ojo, no estoy diciendo que Ferro sea alguno de los dos. Hablo de las premisas del argumento, aunque también creo que como sociedad debemos exigirles a los funcionarios públicos coherencia entre su vida privada y su vida pública.
Dos. Pregunto: ¿qué hubiera pasado si este video hubiera sido publicado por otro medio o periodista? ¿Uno de los considerados intocables? ¿O un hombre? Vicky es una de las mejores y más duras periodistas del país, pero también una de las más vulnerables. No solamente sus recientes investigaciones, entre ellas todas las relacionadas con el general Palomino, le habían consumido mucho capital político, sino que también su salida de la pantalla de televisión menguó su imagen nacional. Por lo tanto, en el momento del escándalo, que abordó con valentía, no gozaba de toda su fortaleza, lo que la convirtió en blanco de la reconocida antropofagia de los colegas nacionalesy, como quien dice, víctima del fenómeno de “al caído caerle”. Entonces, ¿la caída de Vicky es en parte producto de nuestras prevenciones como sociedad haci a las mujeres y los homosexuales? No me refiero a la determinación de su casa laboral, sino al matoneo virtual y periodístico. ¿País machista? Y para terminar: ¿notaron algo? Hasta este punto, que es el final de esta columna, no hemos hablado del verdadero problema: el episodio de corrupción, lucha interna y daño a la Policía. Que todo el episodio del video y su efecto mediático se esté comiendo la conversación nacional es definitivamente el peor de los escenarios. Ojalá este sea un punto aparte y no un punto final.