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La semana pasada el expresidente Álvaro Uribe sorprendió a muchos publicando en Twitter 89 observaciones sobre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos.
Sin lugar a dudas una cantidad muy generosa de anotaciones que, de no haber sido por la red social escogida, probablemente no habría tenido cabida en ningún otro medio de comunicación.
Si no hubiera sido por Twitter, esta colección de “escupitajos” o de “acertados dardos”, dependiendo de la visión política del lector, no hubiera tenido cabida en publicación física alguna. Así las cosas, el exmandatario escogió una plataforma que de manera buena, bonita y barata lograra llegar a la mayor cantidad de personas posible. Y no está solo.
La revista The Economist publicó esta semana un interesante artículo sobre cómo los líderes de nuestra región están usando las redes sociales para comunicarse efectivamente con su audiencia y, de acuerdo al documento, se trata de una estrategia efectiva.
Según Comscore, empresa de monitoreo de actividad en línea, en América Latina está el 9% de la audiencia global en línea. Una cifra nada despreciable si se tiene en cuenta que esta zona del planeta es la que más crece en internet en el mundo. El mismo estudio señala que los usuarios colombianos son los quintos que más tiempo pasan conectados en la región; el primer puesto es para Brasil, seguido de Argentina y luego Perú.
Pero al hacer un análisis más detallado sobre este público, Comscore encontró que en nuestro país está una de las audiencias mas jóvenes de América. Según sus datos, casi el 50% de usuarios online de Colombia y Venezuela son jóvenes que se encuentran entre 15 y 24 años y además pasan más de la mitad de su tiempo en internet conectados a redes sociales.
En el estudio también sobresale el hecho de que la categoría de política es la de segundo mayor crecimiento en esta zona del planeta, sólo después de la de tiendas por departamentos.
Así las cosas, los números nos indican que los mensajes de los “Twitter-políticos” de nuestro país le están hablando a un público nada despreciable: a uno de jóvenes, entusiastas, interesados en la política, aunque a veces dogmático, que mantiene sus opiniones a pesar de fundamentarlas en verdades inconclusas. Algo que evidentemente entendió el expresidente Álvaro Uribe al publicar sus mensajes por Twitter.
Pero Twitter no perdona. Lo que es verdad o mentira hoy, mañana puede ser completamente lo contrario. Por ejemplo, ¿sabe usted cuál fue el primer mensaje del presidente Santos en su cuenta en Twitter? Se lo recuerdo: “Simplemente: ¡si no es Uribe es Santos!”, 6:28 p.m., agosto de 2009. ¿Qué pasará en unos años con las 89 observaciones de Uribe?
*Luis Carlos Vélez