Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El alcalde ha demostrado que no se “para en pelos” para hacer cumplir los que considera sus derechos con miles de tutelas e innumerables abogados. Le hace falta probar que cumple los compromisos para lo que fue elegido. No sabemos cuánto tiempo se quedará, pero un corte de cuentas a sus propuestas, a dos años largos de gestión (58% del periodo), arroja un saldo negativo.
Tal vez el mayor costo del regreso del alcalde sea el desajuste institucional que se ha evidenciado una vez puesta la Constitución a prueba: tribunales contra tribunales; vacío e inseguridad jurídica con el gobierno nacional en el medio, como un emparedado .La formidable herramienta de la tutela “manoseada”, como para que el ex presidente Samper trinara: “Lastimoso que la tutela, que es la figura más popular de la Constitución del 91,la estén prostituyendo para fines políticos y revanchas personales”.
Petro ha planteado un inmenso desafío al sistema político al argumentar, en pleno proceso de Paz, que el suyo es un caso de persecución contra una guerrilla desmovilizada con el que nadie puede estar de acuerdo, pero que sugiere, al invertirlo, si por ello está exento de una evaluación a su gestión o un señalamiento de sus equivocaciones o de cumplir con normas mínimas de administración.
Es difícil, también para los jueces, despolitizar un análisis de lo ocurrido. Por lo general procesamos la información que recibimos con el filtro de nuestras preferencias personales y, también, políticas. No ocurre lo mismo con las cifras frente a las que se puede ser más objetivo. Entre Petro y el procurador sobrevive una ciudad con 9 millones de habitantes de los cuales 5 pueden votar habiéndolo hecho por Petro 700.000.Considerados individualmente todos tienen derechos que deben ser respetados. Pero sobre ellos el interés general, que debe ser preservado, existe.
Una mirada al programa de Petro y a su plan de desarrollo sugiere algunas preguntas con que puede medirse su gestión, haciendo al lado consideraciones “filosóficas”. En la administración pública no valen excusas si no resultados y una de sus características, que la diferencia de la administración privada, es su desarrollo en medio de pugnas políticas. No alcanza un argumento como “el procurador me odia” para justificar falta de gestión.
Los impuestos se han cobrado y se debe reconocer la gestión del Secretario de Hacienda en cuanto el recaudo se ha mantenido en los niveles estimados. Pero ocurre todo lo contrario con la ejecución lo cual confirma que el alcalde y su equipo estaban preparados para dar una gran pelea política con el objetivo de adquirir trascendencia nacional, cosa que ha conseguido, pero no para gobernar.
La administración, entre otras metas, se propuso:
“Construir 12%(5 kilómetros) de la línea de metro pesado.
Construir 56% de la red férrea (44,1 kilómetros)
Construir ciento por ciento de la red férrea proyectada de metro ligero (78 km)
Construir 7 kilómetros de la red de líneas de cable aéreo.
Ampliar la red de Transmilenio en 46%(54 kilómetros)
Disminuir a 51 minutos (desde 65) el tiempo promedio de desplazamiento de las personas en la ciudad.
Construir 70.000 viviendas de interés prioritario subsidiadas (estas viviendas incluyen las 40.000 del programa Bogotá Humana por la dignidad de las víctimas
Construir (405SDIS+190 SED) y adecuar y dotar (41 SDIS+ 200 SED)”.Dentro de estos deben estar los 100 nuevos colegios que ofreció.
El equipo de gobierno podría informar a la ciudadanía en qué nivel de ejecución se encuentra el cumplimiento de estos objetivos.
@herejesyluis