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La debacle de las Farc, en clarísimo trance de derrota por parte del
Estado, puede dar la idea de “misión cumplida” por parte de la
política de seguridad democrática. Y eso va a tener efectos en las
próximas presidenciales. La opinión pública tiende a olvidar
rápidamente y la gratitud no es un principio de la política electoral.
Las Farc no serán el centro del discurso de la próxima campaña
presidencial. La opinión las “puede dar” por derrotadas.
Las Farc fueron decisivas en la elección de Andrés Pastrana. El país le creyó a la foto con tirofijo y el reloj de su campaña (¿Será el mismo que se le “paró “a las Farc?). Se imaginó una paz concertada, el fin de los secuestros, la extorsión y la violencia. Lo que ocurrió fue todo lo contrario y ese conejo monumental que le pusieron las Farc y ese Gobierno a Colombia, la opinión lo ha cobrado con la elección y reelección de Álvaro Uribe.
Pero no sé si ese discurso será suficiente para seducir al electorado en las presidenciales de 2010 que arrancaron ya. Menos, si tenemos la impresión de que las Farc están derrotadas. La influencia de esa percepción de la ciudadanía, definirá en mucho el éxito o fracaso de las diferentes candidaturas.
El eslogan de la Seguridad democrática parece condición necesaria pero no suficiente. Entre los candidatos que provienen de la coalición de gobierno, por ejemplo, existen matices que pueden ser definitivos y que ratificarán que el fin de la actual coalición es un asunto de tiempo.
Juan Manuel Santos le apostó todo al restablecimiento de la seguridad, “puso el pecho” y ganó. Ahora tiene y quiere mostrar, como se vio la semana anterior con el anuncio de la muerte de tirofijo. Sus hasta ahora colegas presidenciables están en desventaja, ante la opinión. Va siendo hora que aparte de eso, nos haga saber sus propuestas “post Farc” y para ello va a tener que renunciar, proponer y buscar un respaldo político sólido, que hoy no tiene.
El mismo Presidente no define si se va a volver a postular y, en ese caso, cómo va a superar sus propios éxitos, adicionando una nueva propuesta electoral. Por otra parte, su buena imagen contrasta con la de los promotores que recogen firmas para el referendo. Con amigos así…
El polo ha tratado de sintonizarse con el sentir de la opinión y a medida que la seguridad democrática muestra resultados, sus dirigentes se corren más hacia el centro. Si las aspiraciones de Germán Vargas, los Santos y Carlos Holguín tienen moviéndose el edificio de la coalición, por estos días de temblores, lo que pasa en el polo es un terremoto.
Mientras Carlos Gaviria y Petro, quien dijo esta semana que el polo podría dejar de existir, tratan de acercarse a un sector del Liberalismo, cada cual por su lado, Antonio Navarro a quien parece haberle afectado la vecindad con Correa, dijo que “el liberalismo es un partido del siglo 19”.Y eso que el Alcalde Samuel no ha hablado, pero se sabe que su “polismo” es bien diferente al de los nombrados. En síntesis a pesar de cambiar de un lado a otro en el escenario político, el polo sabe que no será alternativa en 2010.Apostará a las alianzas, faltando ver quien se le mide a situarse al lado de un movimiento con tantas cabezas y tan disímil.
En síntesis las Farc mas golpeadas que nunca, como lo prometió y está cumpliendo Uribe, van a tener que ver en la próxima campaña Presidencial, pero poquito. Sin embargo, como es natural aquí y en todas partes, el país que hoy se siente más seguro se impondrá unas nuevas metas, sosteniendo lo logrado, que deben ser interpretadas por quien quiera ser Presidente. Lo que se puede asegurar es que estando pendiente institucionalizar la Seguridad democrática al nivel de política de Estado, nadie que hubiera utilizado su oposición a ella o al TLC como bandera política, puede aspirar con seriedad a triunfar en 2010.