Corto circuito

Luis Felipe Henao
10 de octubre de 2018 – 12:00 a. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Hoy el presidente pide unidad señalando la necesidad de que los partidos acompañen los proyectos estructurales del país; estamos de acuerdo, pero, primero, para eso tiene que haber proyectos serios y, segundo, tiene que existir un verdadero liderazgo por parte de los ministros en el manejo de la agenda legislativa. Como me decían en la casa, lo primero es dar ejemplo. Vemos un verdadero corto circuito entre lo que dicen los ministros, lo que corrige el presidente y lo que termina liderando su bancada; a un observador que no sea colombiano le tomaría horas analizar si el Centro Democrático (CD) actúa como bancada de gobierno, independiente o en algunos casos hasta de oposición.

Desarrollemos la idea: cuando los colombianos observamos la posesión del presidente, nos quedó una sensación extraña. El senador Macías, uno de los líderes de su partido, apenas si lo mencionó en su discurso. En vez de destacar las virtudes de Iván Duque o exponer los proyectos que apoyaría el CD, se dedicó a hacer un memorial de agravios contra el ya expresidente Santos y a anunciar que se ocuparía de hacer control político.

Contra toda lógica eso es lo que están haciendo el CD y el propio Gobierno, hacerse autooposición, cada iniciativa es destruida o desnaturalizada por el propio partido. Sucedió en la reforma a la justicia donde presentaron proyectos totalmente antagónicos, viendo a una ministra un poco angustiada diciendo que el presidente “Uribe” no apoyaba el proyecto del CD. Perdón, pero es confuso, algunos ministros cuando hablan del presidente mencionan apellidos diferentes: unos, Duque, y otros, muy recurrentemente, Uribe.

En el aspecto económico, mientras el ministro de Hacienda plantea aumentar el IVA a los productos de la canasta familiar, el propio presidente lo desautoriza. En temas laborales, la propuesta del CD de aumentar el salario mínimo sorprendió a la propia ministra. En las relaciones internacionales, el embajador de Colombia en EE.UU. hizo fuertes declaraciones sobre Venezuela que luego fueron rechazadas por el presidente. Lo propio sucedió con el ministro de Defensa Botero, quien realizó duras críticas a la protesta social que fueron negadas por el primer mandatario, y esto por nombrar solo algunos, quedándose en el tintero, por ejemplo, los tristes anuncios sobre el programa Ser Pilo Paga.

En resumen, necesitamos un presidente efectivamente gobernando, dando línea de cómo sacar adelante los verdaderos problemas del país, guiando a sus ministros —que no pueden actuar como satélites— y cohesionando a su bancada para que la agenda del Congreso sea la misma del Gobierno. De lo contrario, vamos a ver un presidente huyendo hacia el populismo para reencontrarse con la opinión, un presidente que ofrece cadenas perpetuas, mano dura contra derechos individuales, en vez de tener un mandatario que gaste su capital político en combatir la impunidad, acabar con la corrupción y declararle la guerra a la pobreza, única guerra que queremos ganar todos los colombianos. Por favor, presidente, conecte los cables, necesitamos que le vaya bien y le dé luz a todos los colombianos.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido