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«No creas que sufres peores males que otros: no hay árbol que no sea sacudido por el viento»: Proverbio hindú.
Luego de varios años de no saborear un título en el fútbol colombiano, Millonarios volvió a figurar en lo más alto al coronarse campeón de la Copa Postobón y poniendo a festejar a su hinchada a lo largo del territorio colombiano.
Este título es producto de la nueva reestructuración del equipo albiazul, que le apuntó a una estructura seria y a un proyecto de trabajo coherente entre todos los estamentos que conforman la institución.
Directivos:
Hicieron un gran esfuerzo por mantener el cuerpo técnico, respaldar el plan de trabajo y contratar un grupo de jugadores con experiencia para ir logrando metas como el título de la Copa Postobón.
Cuerpo técnico:
Un reconocimiento muy especial a una gran persona, a un profesional de la medicina y a un técnico conocedor de su oficio, el profesor Richard Páez, que con profesionalismo, disciplina, trabajo y mentalidad ganadora logró devolverle la alegría y un nuevo título a esa gran afición que acompaña al equipo no sólo en Bogotá, sino en el resto del país.
Jugadores:
Durante el torneo vimos un equipo unido, solidario, con entrega en el terreno de juego y mostrando lo que es tener sentido de pertenencia por una institución.
Rafael Robayo: el hombre líder, entrega y amor por la camiseta.
Pedro Franco: el jugador revelación de la institución.
Máyer Candelo: el hombre de experiencia y vital para el título.
Érik Moreno: joven promesa, delantero que se mueve bien en el área.
Édison Toloza: delantero-goleador, también clave para el título.
Afición:
Mostró ser una de las más importantes del país, acompañaron a su equipo y volvieron a celebrar luego de varios años.