Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza ninguna para lo porvenir: Hipócrates.
En el mundo actual y en nuestra sociedad en particular, la crisis de valores es cada vez más alarmante.
Un planeta donde predomina más el tener que el ser, donde el respeto por la vida del otro es cada día menor. Es preocupante que un técnico y actual orientador del América de Cali, Eduardo Lara, haya recibido una amenaza de muerte si no logra que el equipo americano ascienda de categoría este año.
El derecho a la vida es el que tiene cualquier ser humano por el simple hecho de existir y estar vivo; se considera un derecho fundamental de la persona. La protección a la vida no sólo trata de impedir la muerte de una persona, sino toda forma de maltrato que haga su vida indigna, matándolo de a poco o haciendo de su vida un martirio.
En el transcurrir de su vida personal y deportiva el profesor Lara ha mostrado ser un hombre correcto, dedicado a su familia, una persona que siempre está luchando por sus objetivos; deportivamente le ha entregado muchas alegrías al pueblo colombiano cuando fue el técnico de las selección de Colombia en categorías menores.
Este año asumió el difícil reto de trabajar con el América con el objetivo de devolverle la alegría a la gran afición americana de verlo nuevamente en la categoría A del fútbol colombiano. Hasta el momento el camino hacia el objetivo se viene cumpliendo: campeón del primer torneo, futbolísticamente ha mostrado en gran número de partidos un buen desempeño, teniendo altibajos. En el momento está en los cuadrangulares finales, por lo tanto tiene argumentos para lograr su objetivo final.
Debemos comprender que el fútbol es un deporte, que no es la vida en su totalidad, que no vale la pena agredirnos en los estadios, fuera de ellos y menos querer atentar contra una persona que lo único que ha hecho es servirle al país y al equipo escarlata.
Todos los integrantes del fútbol colombiano debemos rechazar la amenaza de muerte al profesor Eduardo Lara y brindarle el apoyo necesario de seguridad para él y su familia.