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“El hombre honesto no teme la luz ni la oscuridad”: Tomas Fuller.
El escándalo en la Fifa, como en la vida sucede por la inversión en la escala de valores que se presentan en los seres humanos, cuando el tener predomina por encima del ser, entonces el exceso de la ambición por el poder el dinero corrompe al ser humano.
La vida se hartó de los excesos de los miembros de la Fifa, y llegó el desplome. La cultura de la irresponsabilidad y soberbia que dominaba a la Fifa, era demasiado fuerte y ese tipo de conductas prosperaban.
El fútbol se ve envuelto en este escándalo tan grande a nivel mundial por actitudes individuales y como tal ellos responderán ante las autoridades competentes, pero la actividad deportiva sigue siendo muy importante para los pueblos del mundo en general y para todos los practicantes y seguidores de este deporte.
Dice un refrán popular: “No hay mal, que por bien no venga”. Es aprovechar esta adversidad para re- estructurar la parte interna de la organización con miras a construir un ente donde la conformación de la misma este guiada por principios como la honradez, la honestidad, la justicia, la humildad y sean la fuerza impulsora de las personas de la organización.
Este acontecimiento nos motiva a trabajar fuertemente en principios, en todos los estamentos del fútbol y valores para que no seamos débiles ante las propuestas mercantilistas que invitan a conseguir cosas bajo el lema: lo fácil.