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EN MUCHOS PAÍSES CATÓLICOS EL 25 es un día de resaca por el trago tomado el 24 y de regalos que pierden su encanto luego del estrés por conseguirlos con angustiosa insensatez.
Es “el día después” de tensiones familiares, pero también redescubrimiento de afectos perdidos y de la candidez de los niños.
En Colombia —no es una crítica sino una constatación— la Navidad se parece cada vez más a un carnaval y cada vez menos a una fiesta religiosa. Tiene todos los elementos de una juerga pagana, en la que los rituales se diluyen en los “sagrados” centros comerciales.
La misa de gallo se reemplaza por el vallenato y la visita de los pesebres, por la de las vitrinas. Los viejos añoran algo que tal vez nunca conocieron, para poder aguantar la frustración que les produce un presente en el que sienten con cada vez mayor nitidez esos gestos de impaciencia, esa sensación de que los hijos “cumplen” más por cumplir que por otra cosa, en la que los nietos están más ansiosos de abrir un paquete que de escuchar un cuento.
El cuento mismo ya les parece a los niños algo reforzado y son pocos los que ven el pesebre más allá de las figuras que lo construyen: las lucecitas eléctricas; el niño Jesús al que ya ni siquiera se busca en el escondite; burrito y buey, sin funciones; José, cuyo papel no se entiende mucho en un mundo de divorciados; María, dulce pero extraña virgen en familias estrambóticamente reorganizadas, en las que unos desconocidos resultan de pronto hermanos y unos hermanos se pierden en las peleas del divorcio.
El Papá Noel, figura extraña a nuestras latitudes, se transforma en un gorro simpático. Los gobernadores sacan por televisión curiosos avisos de disfrazado autobombo. La Alcaldía de Bogotá se ufana porque su iluminación es de verano, invierno, otoño y primavera, y aunque la de Medellín sí le pone énfasis al medio ambiente, interesa sobre todo el efecto del bombillo.
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Nota: Mucha razón tienen los lectores Goran Bregovic y Diana Paola Macías cuando me aconsejan ser más rigurosa, por haber colocado en un artículo de la semana pasada Colombia Visible, en vez de Congreso Visible. Gracias.