Publicidad

Autoridad reconocida, violencia reducida

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

LO QUE ESTÁ PASANDO EN CALI POR estos días vale la pena replicarse en otros lugares del país.

Sucede que ante la impotencia de las autoridades para enfrentar la violencia que padece la capital vallecaucana, el Gobierno nacional decidió intervenir su seguridad desplazando para frentear el problema al Director Nacional de la Policía, general Óscar Naranjo, y al Alto Comisionado para la Seguridad, Francisco José Lloreda.

Como se reconoce, Cali registra los mayores índices de criminalidad y curiosamente uno de los menores presupuestos para enfrentar un flagelo que tiene a sus habitantes al borde de un ataque de nervios: atracos a plena luz del día, asesinatos por no entregar pertenencias, para no citar los ajusticiamientos de las oficinas de cobros y los enfrentamientos del narcotráfico y el contrabando, que van de la mano.

Pues bien, en los pocos días que lleva la “toma”, que ha incluido además la presencia de 1.300 policías amén de tecnología y equipamentos, se han reducido las muertes violentas. Hubo una noche con cero muertos. ¡Bingo! Se han detenido docenas de delincuentes que andaban como Pedro por su casa perpetrando toda suerte de pilatunas; se han decomisado centenares de armas sin salvoconducto y antier no más se confiscaron 70 toneladas de contrabando que iban para todo el país.

En esta semana larga se ha logrado no sólo arrinconar y amedrentar a los dueños de las calles —como se autoproclaman los rapazuelos—, además de identificarlos y montarles la perseguidora, sino también generar un clima de tranquilidad y de confianza que no vivía Cali desde hace tiempo.

Con estos resultados se demuestra que cuando la autoridad es reconocida, la violencia es reducida. Basta la sola presencia de la Policía y ojalá de la PM y el Ejército.

Palmira por ejemplo, que es otra campeona en inseguridad, ha pedido a su vez la intervención del Gobierno para mejorar su seguridad y todo parece indicar que el laboratorio que se está haciendo en Cali podría replicarse.

Lo importante ahora es no bajar la guardia, aumentar el pie de fuerza de manera definitiva y obligar a los mandatarios y a los  concejos a que destinen mayores presupuestos para una necesidad básica de cualquier comunidad que clama por ser atendida y defendida por el Estado.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido