Publicidad

¿Un Valle infernal?

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Seguramente al aparecer estas líneas, el odontólogo Héctor Fabio Useche ya haya sido suspendido de su cargo como gobernador del Valle del Cauca, luego de que la Contraloría General de la República fallase en su contra en segunda instancia —inapelable—, recomendando su retiro de tan importante posición.

Sin embargo, el santanderismo que nos agobia posiblemente ya encontró la tutela o la demanda o el artículo o el inciso para exigir o que se derogue o revoque la medida para que se aplace tal disposición con miras a ganar tiempo.

Aunque Useche expresó en veintejuliera rueda de prensa, en la que hubo más barras que periodistas, que respetaría el fallo de la justicia, manifestó a renglón seguido que si el pueblo lo eligió, debería ser el mismo el que lo suspendiera o destituyera y que no acepta las presiones de la oligarquía para una eventual renuncia, haciendo alusión al editorial del pasado domingo del periódico El País en tal sentido.

Delicado y grave para la institucionalidad y para la gobernabilidad del Valle del Cauca lo que pueda sobrevenir como coletazo de este desafortunado episodio y es la incitación y provocación a una lucha de clases o enfrentamientos entre ricos y pobres o entre blancos y negros.

Se rumora que se están preparando protestas en varios municipios para respaldar a Useche e impedir su retiro, protestas que pueden desembocar en hechos vandálicos con mucha sangre de por medio.

Y es que cualquiera que sea el gobernador encargado —mientras se elige nuevo mandatario— será descalificado por una masa que está haciendo adoctrinada, y no es aventurado predecir que habrá una revuelta social de impredecibles consecuencias.

Se sabe que el Gobierno central quiere la cabeza de Useche y la va a conseguir, o con este proceso o con los que se vienen pierna arriba, y ello lo saben sus “álter egos” y sus seguidores, que están preparándose hasta con alianzas “non sanctas”, de esas que son capaces de todo, a decir de varios analistas.

Lo cierto es que hay una calma chicha en el Valle del Cauca, pero oscuros nubarrones amenazan la otrora tierra de oportunidades y primer departamento de Colombia.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido