Publicidad

El país de las maravillas

De “bárbaros” e indocumentados

Mario Morales
29 de enero de 2025 – 12:05 a. m.
USA216. WASHINGTON (DC, EEUU), 27/01/2025.- Fotografía cedida por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos donde se muestra a un grupo de indocumentados sentados dentro de un avión militar camino a su deportación. Las deportaciones ordenadas por el presidente de EE.UU., Donald Trump, provocan temor en las comunidades inmigrantes, pero también "ansiedad e incertidumbre" entre los empresarios que necesitan de esa mano de obra y que denunciaron este lunes que ya observan una baja en la producción. EFE/ US Air Force /SOLO USO EDITORIAL /NO VENTAS /SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA /CRÉDITO OBLIGATORIO
“Miles han llegado en la misma condición de indocumentados y ahora se sienten de mejor familia”: Mario Morales
Foto: EFE - US Air Force

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Entonces, ¿los colombianos deportados sí existen? Parecía que no, pero sobre todo parecía que a pocos les importaban. Dicen que se dan silvestres, que vuelven por acá a las malas, aunque a veces sean los mismos los que van y vuelven, convencidos de que, con ellos, “América volverá a ser grande”.

En medio de la crisis no tuvieron rostro. Solo descriptivos, a cual más estigmatizante. Delincuentes, decían en fluido inglés; ‘migrantes ilegales’, repetían con acuciosa ignorancia reporteril en español mal hablado. Nadie habló con ellos en ese momento, no con los 160 que cacareaban los medios, convertidos en eso, en una cifra, sino con los que como ellos viven o vivieron o repiten la pesadilla americana a razón de 14 mil por año, antes del autocratismo.

Fungieron apenas como floreros de Llorente en sus 72 horas de mala fama, sometidos a la ignominia por las bajas pasiones de propios y extraños (menos indulgentes los primeros que los segundos). Para la mayoría no tuvieron el menor interés. Primaba la denuncia, la oposición, la ideología y hasta la sapería. Por el capricho de la efervescencia del momento perdieron toda dignidad. Esa condición tan devaluada y tan venida a menos por los lazos comerciales.

Como sea, representan a esos miles de connacionales que se aventuraron por esas tierras cada vez más inhóspitas y que son como la cuarta parte los que allí viven legalmente, así muchos de ellos o sus familiares hayan llegado en la misma condición de indocumentados y ahora se sientan de mejor familia.

Ya sabían que allá no eran bien recibidos, pero lo que ignoraban es que no tenían patria ni compatriotas, así contribuyan con remesas que solo cuentan a la hora de cuadrar balances.

Tal vez allá extrañen su humilde mano de obra, el trabajo honrado en su mayoría y terminen parafraseando a Kavafis: ¿Y qué va a ser de nosotros ahora sin los deportados? Esta gente, al fin y al cabo, era como una solución.

@marioemorales

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido