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ASÍ COMO CADA DÍA SON MÁS FREcuentes los errores y reculadas del presidente Uribe por culpa de esos huesitos y esas carnitas “en llamas” (como en las recientes liberaciones de secuestrados), cada vez son más evidentes los desvaríos de su asesor José Obdulio Gaviria.
En su columna “Sentido común” (este lunes en El Tiempo) batió su propio récord de incluir el mayor número de despropósitos en apenas 550 palabras. Despropósitos que, si son intencionales, tienen la misión de confundir, meter cizaña, degradar y acabar el debate sobre la reelección; pero que si no lo son, delatan en manos de quién está la doctrina uribista.
¿O no es un exabrupto decir como lo dijo el sofista de la Casa de Nariño que el referendo “decidirá que él pueda. Así será el presidente, libremente, quien defina si lo hace o no”?
¿O no es un sofisma ese de ironizar con que “democracia es el relevo obligado de las personas”, sobre todo para él que cree que es la reelección obligatoria?
¿O no es una estulticia pedir que ministros y embajadores estén dispuestos a renunciar, que se pongan a conseguir voticos y de paso estén disponibles al vaivén de las veleidades presidenciales para pugnar por el relevo?
Pero el broche fue rebajar a todos los candidatos, incluidos los uribistas, suponiendo que existan, no sólo a la categoría de grumetes (como si todos fueran como Uribito) en comparación con la majestad del gran timonel y capitán del barco, sino predecir que entregarle el poder a uno de ellos sería entrar en la ruta de la inestabilidad.
Y a todo eso lo llama JOG sentido común. ¡Por Dios! Ignora que la filosofía moderna considera el sentido común como una función sensible, separada de la función intelectual y reflexiva, lo que lo hace más proclive al error.
Quizás eso es lo que necesita la reelección: masas que no piensen y que no sueñen. Ya lo decía Oscar Wilde: “Sentido común lo puede tener cualquiera, con tal de que no tenga imaginación”. Y JOG ha probado que no la tiene.
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Nos unimos a la condena por la flagrante censura presidencial al cubrimiento periodístico de la liberación de Alan Jara.