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ESO FUE. DISCURSO PARA LA GALERÍA. Creer que el presidente Santos estaba confrontando a las altas cortes por sus recientes y, valga decirlo de una vez, acertadas decisiones judiciales, es desconocer sus formas comunicativas para generar tempestades en vasos sin agua.
Las muy “ecuánimes” invitaciones a la “ponderación” que hizo Santos a las cortes, a diferencia de otras directivas que tienen connotación de órdenes o notificaciones, no son más que contentillo para ese sector más reacio de las Fuerzas Armadas que sigue divorciado del presidente y para esa legión (y ya es pleonasmo) sectaria uribista.
Y lo son por la ausencia de fuerza discursiva y porque son insulsas toda vez que dichas decisiones son irreversibles. Atendiendo al presidente lo de “tener en cuenta el contexto”, digamos que esas referencias fueron hechas en su condición de jefe supremo de las Fuerzas Militares en un acto y auditorios castrenses. Les dijo lo que querían oír.
No fue la decisión de las cortes, sino la manipulación política, segmentada y propagandista la que terminó por dilapidar el componente judicial que tenían los archivos de Reyes, hoy conminados a inteligencia estatal. Y eso, toda vez que son públicos.
En serio, ¿a alguien le cabe duda sobre la responsabilidad del Estado (por omisión, incapacidad logística, ineptitud o negligencia) en la toma de Las Delicias y en docenas de actos de terrorismo de la guerrilla, responsable en primer grado por sus acciones? No es sino preguntarles a los exsecuestrados, civiles o uniformados y especialmente a miembros de la Policía, entonces abandonados a su suerte.
Sólo quedan dos inquietudes para el presidente: Si cuando habla de “esa visión común” que debemos tener se refiere a la Constitución y a la ley, que son el soporte de las actuaciones de las cortes; y si cuando enfatiza en su condición de jefe de Estado, se lo imagina como un Estado de derecho. Eso nos ahorraría estas discusiones.
www.mariomorales.info y @marioemorales en Twitter.