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Únicos e irrepetibles

Mario Morales
22 de agosto de 2010 – 09:58 p. m.

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No importa qué pase. No cambiaremos. Han sido muchos años de retransmisión de ese virus lingüístico de que somos el mejor vividero del mundo  o “sobrevividero” como alguna vez lo describió con tino Heriberto Fiorillo.

Ni siquiera el reciente estudio publicado por Newsweek acerca de los mejores países del mundo nos moverá un ápice ya sea por fe, optimismo, patriotismo o consuelo.

Más allá del  escalafón,  en el que ocupamos un modestísimo puesto 62 entre cien naciones, quizás lo más interesante del estudio, que no encuesta,  sea la pregunta de partida “Si usted nació hoy, ¿cuál país le proporcionaría la mejor oportunidad para vivir una vida sana, segura, razonablemente próspera?”

Para ello elaboraron cinco grupos de indicadores objetivos, que son a la vez un interesante test para hacerle seguimiento, o tirarle línea,  a cualquier obra de gobierno.

El peor resultado está en el indicador de Calidad de vida, con otros cinco sub-indicadores, como desempleo, inequidad, etc,  que nos relegaron al puesto 82. Para mejorar hace falta, al tiempo que lluvia de proyectos, presupuesto.

En Educación, clasificamos en  el puesto 67, con deudas en analfabetismo, años de escolaridad y calidad. ¿Estará la flamante Ministra Campo, que llega del sector comercial, capacitada para el reto?

En salud, Colombia fue 42 con promedio aún bajo de 66 años de expectativa de vida saludable. En dinamismo económico, con  7 subindicadores como crecimiento, confianza inversionista, etc, estuvimos en el  puesto 63. Y en entorno político, es decir, libertad, participación y estabilidad,  ocupamos la muy mediocre casilla 60.

En el consolidado nos ganaron Chile, Costa Rica,  Panamá, Perú, México, Brasil y Cuba. Sobra decir que el estudio concuerda con los índices anuales de la ONU y otros observatorios sobre bienestar que constituyen la auténtica bandera a honrar a la hora de exhibiciones y campañas publicitarias.

Pero, decíamos, no importará. Bastará, un traguito, una celebración popular, un triunfo deportivo o una pequeña alegría personal, para que de espaldas a estos estudios, repitamos, que no hay otro país como el nuestro. Y debe ser cierto, si sumamos las dos cosas.

www.mariomorales.info y en Twitter @marioemorales

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