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Nada más divertido y ridículo que las relaciones ornitológicas de Nicolás Maduro.
El pasado 2 de abril el mandatario venezolano relató que se encontró con un “pajarito chiquitico” con el que compartió silbidos y que le hizo recordar a Chávez. “Mira, mira… me está buscando el pajarito. Mira, pasó por aquí. Después dicen que yo invento; y pasó cantando. Ese pajarito está feliz porque yo estoy trabajando”, dijo Maduro, quien afirmó el miércoles que el fallecido gobernante Hugo Chávez se le apareció nuevamente en forma de ave: “El pajarito me dijo que el comandante estaba feliz, lleno de amor del pueblo y de la lealtad de su pueblo”.
Pero hay otro pajarito, un pollo para ser más concretos, al que Maduro le tocó mover cielo y tierra para que no cantara, sobre todo que no cantara ante las autoridades estadounidenses. Se trata nada menos que de Hugo El Pollo Carvajal, exdirector de Inteligencia Militar y amigo íntimo del fallecido Hugo Chávez. La presión petrolera de parte de Venezuela a Aruba logró que el Pollo fuera liberado el domingo pasado.
El traslado del Pollo Carvajal —uno de los ejes centrales de los envíos de cocaína hacia Venezuela realizado por el denominado cartel de Soles, organización controlada principalmente por altos oficiales del ejército venezolano— a Estados Unidos representaba un gran peligro para el régimen de Maduro, ya que el mayor general había pasado muchos años manejando los servicios de inteligencia de Venezuela y estaba al tanto de “todas las sinvergüencerías del chavismo”, desde su vinculación directa con el narcotráfico hasta la ayuda que le ha brindado al Hizbolá y a la guerrilla colombiana. Para unos analistas, “bajo custodia de EE.UU. y enfrentando la posibilidad de ser condenado a pasar el resto de sus días en una cárcel, podría haber motivado al temido general venezolano a revelar todos sus secretos a las autoridades para tratar de aligerar su condena”.
El Pollo asumió su cargo en 2004, fecha en que empezó la desbandada de narcos colombianos al vecino país. De hecho, en 2008 había sido incluido por Estados Unidos en la Lista Clinton, junto con otros dos militares venezolanos: el general, y hoy gobernador de Trujillo, Henry de Jesús Rangel, y el capitán de navío, y hoy gobernador de Guárico, Ramón Rodríguez Chacín, por sus presuntos nexos con las Farc. El Pollo, que participó en la intentona golpista de febrero de 1992 y se hizo incondicional de Chávez, ha brillado por su avidez monetaria, mas no por su talento: Carvajal es egresado de la Academia Militar de Venezuela en 1981, de la promoción Teniente Pedro Camejo, y quedó en el último lugar de la misma. De hecho, es más burro que pollo.
Hoy, con Carvajal de nuevo en Venezuela, Maduro respira más tranquilo. El canto del Pollo hubiera podido ser fatal para el chavismo. Los gringos, sobra decir, no contaban con la pusilanimidad del gobierno holandés.
Apostilla: en artículo publicado en este diario hace unos meses, sosteníamos como una de las razones para prescindir de Petro: “Porque en llave con un remedo de periodista que puso al frente del Canal Capital convirtió a ese medio de comunicación en el órgano de propaganda y difusión de su ideario, todo ello con la plata de los contribuyentes”. A la luz de la salida de Mauricio Arroyave y otros periodistas de Canal Capital, nos reafirmamos en lo dicho.