Publicidad

Mis respetos, don José

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Más allá de la inmensa alegría que nos genera a todos los colombianos el brillante triunfo de la selección sobre Costa de Marfil, hay que hacer un capítulo aparte para el señor técnico que tenemos.

Porque, sin duda, ayer don José nos dictó nuevamente una clase de cómo se debe manejar un partido dependiendo de las características del rival.

Frente a Grecia su as bajo la manga fue Víctor Ibarbo. Todo lo hizo perfecto: jugó como un reloj suizo y cumplió a carta cabal las indicaciones tácticas y estratégicas del argentino. Pero ayer Ibarbo se perdió, no se encontró en la cancha y don José no tuvo ningún problema en relevarlo. No es terco, como casi todos los técnicos, como diría mi amigo y colega Iván Mejía. Sencillamente, Ibarbo no estaba y lo sacó. Entonces extrajo un nuevo as de su manga: Juan Fernando Quintero. Y a partir de allí Colombia fue otra. Ganó en movilidad, pareciera como si hubiera tomado un segundo aire.

Pero Pékerman no lo hizo por probar. Él es todo convicción. Por algo, ante la crítica de muchos, incluyó a Quintero en la lista preliminar de 30 convocados para el Mundial y lo ratificó en la de los 23. Sabía perfectamente qué estaba haciendo al llamar a un joven de apenas 21 años, al que sin duda le sobra el talento y que pese a su corta edad dejó demostrado también que está a la altura de los grandes. Hombría tiene de sobra.

Pero Pékerman es además un hombre que no se deja presionar por la prensa ni los hinchas que pedían a gritos que Mario Alberto Yepes no fuera a Brasil porque ya estaba viejo y lento. Y qué Mundial se está jugando el capitán colombiano, casi de un 10 de calificación.

Don José, mis respetos. Gracias por hacer felices a los colombianos, gracias por regresarnos a un Mundial después de 16 años y por haberle devuelto al jugador colombiano la confianza en sí mismo. Gracias por ser un buen líder y por enseñarnos que no debemos ser triunfalistas antes de conseguir las metas.

Y pensar que al comienzo de su era varios periodistas no lo queríamos mucho, porque no nos daba entrevistas, no nos filtraba información y no nos dejaba hacer lo que se nos diera la gana en sus entrenamientos y concentraciones. Por mí, si quiere, ni me salude. Usted vino al país a dirigir a Colombia y lo ha hecho como todo un maestro. Así que, don José, aquí va todo mi respeto.

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido