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Más allá de que mi corazón es 100 % nadalista, hay que decirlo sin sonrojo que este 2019 fue el año del tenista español Rafael Nadal Parera. A sus 33 años y luego de sortear varias lesiones, La Fiera terminó la temporada como número uno del mundo, ganó dos títulos de Grand Slam y esta semana fue nombrado, por cuarta vez, campeón del mundo por la Federación Internacional de Tenis.
En París, su casa, Nadal se llevó la corona número doce de Roland Garros, convirtiéndose así en el único tenista en la historia en ganar doce veces un mismo torneo. El suizo Roger Federer, con nueve en Halle y Basilea, es quien más cerca está de él. La cifra de Nadal allí es impresionante: de 95 partidos que ha jugado ha ganado nada menos que 93.
En agosto, en la cancha central de Flushing Meadows, en Nueva York, conquistó su título 19 de Grand Slam, al vencer en una final electrizante de cinco sets —que duró cerca de cinco horas— al ruso Daniil Medvédev, diez años menor que él.
Celebró a rabiar una y otra vez. Y no era para menos. La intensidad del juego lo llevó al límite. El español, que nunca da una bola por perdida, dio muestra nuevamente de su capacidad de batallar con el último aliento, el último respiro, la última gota de sudor; de su poder mental y de su inquebrantable espíritu combativo. Pero, además, sumó su corona número 19 de Grand Slam y quedó solo a una de igualar a Federer.
Además, cerró con broche de oro su año deportivo, al liderar la victoria de España en la final mundial de Copa Davis frente a Canadá.
En el plano personal, en octubre, Rafael Nadal se casó por la iglesia con Mery Perelló, con quien llevaba una relación de noviazgo desde hace catorce años. La boda fue en Sa Fortalesa de Albercutx, un castillo del siglo XVII situado en la bahía de Pollença, en la isla de Mallorca, su tierra natal.
Y para redondear su 2019, el español abrió su tercera academia de tenis, que dirige su tío Toni Nadal. A la ya inaugurada hace varios años en Mallorca le añadió las de Isla Mujeres (en México) y en Halkidiki (en Grecia).
La Fiera registró en la temporada un récord de partidos de 58-7, terminó como número uno del mundo por quinta vez, un 2019 que en sus palabras “tuvo un final perfecto, mirando unos años atrás, nunca hubiéramos pensado que sucedería” (aludiendo a sus lesiones).
Sí, un año de ensueño para él y para nosotros, sus fieles seguidores. ¡Qué nivel!