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“El Gobierno (…) ya envió una propuesta de evacuación a los nacionales que están aislados en la zona de China afectada por el coronavirus. La propuesta dice que los costos [gastos de viaje de Wuhan hasta Changsha y estadía por US$2.105] (…) deben ser asumidos por los afectados. Los 14 colombianos que están en la zona de aislamiento de China recibieron esta propuesta de la embajada colombiana en ese país para salir de Wuhan (…). El plan para los colombianos tiene estos puntos: la embajada sólo tiene siete cupos que propone sean rifados entre los mismos colombianos para saber quién puede abandonar la ciudad”.
Esta fue la noticia que transmitió Caracol TV el pasado jueves. Debo confesar que, al verla, cogí el control, la retrocedí y la volví a ver, y así, un par de veces más. Quedé estupefacto y pensé que debía tratarse de un error, pues a nadie sensato puede ocurrírsele una cosa así y mucho menos autorizársele. Al paso de las horas entendí, por desgracia, que ello sí era cierto.
Esta noticia, humillante y cruel, me llevó a la conclusión de que el inexperto gobierno Duque era también insensible y mezquino ante la adversidad de sus connacionales, claro está, cuando se trata de personas “comunes y corrientes”, en contraste con lo que ha demostrado que es capaz de hacer por ayudar a los poderosos e intocables, así como a los corruptos.
¿Alguien puede creer que una rifa es idónea para evacuar a 14 colombianos ubicados en zonas de aislamiento por el fatal coronavirus? ¿Alguien puede creer que no hay plata del erario para una situación de emergencia como evacuar a 14 compatriotas abandonados a su fatalidad? ¿Es sostenible decir, en un país en donde la rampante corrupción carcome los dineros públicos y vale $40 billones al año, que no pueden disponer de unos cuantos pocos millones para una acción humanitaria?
El presidente Duque, la canciller Blum (a quien le ha ido mal, pero solo por falta de tiempo no le ha ido peor) y el embajador Monsalve deberían, al menos, ofrecerles disculpas a esos 14 connacionales y, claro está, destituir a los genios del servicio diplomático a los que se les ocurrió, autorizaron y pusieron en marcha tan infame plan para “salvar vidas”, como si se tratase de un bingo. La sola idea es repudiable e inadmisible, y no entiende uno qué hay en el cerebro del funcionario a quien ello se le ocurrió, y ni que hablar del funcionario al que le pareció grandiosa esa idea.
Con mucha tristeza debo decir que a 14 colombianos en situación de emergencia en China un Gobierno insensible les “chichipatea” un traslado urgente y humanitario (incluso, les cobran US$2.105), mientras que ese mismo gobierno Duque, a través de la vicepresidente Ramírez, la ministra Orozco y el exviceministro Gutiérrez (director de la ANI), pretendía regalarles a los bancos de Luis Carlos Sarmiento más de $1,2 billones por la Ruta del Sol II, contrato “ganado” bajo comprobada corrupción.
El gobierno Duque, seguramente en ausencia de un ministro de Salud, terminó haciendo del terrible “coronavirus” un insensato “corona-bingo”.