Publicidad

Triunfó la dignidad

Patricia Lara Salive
18 de diciembre de 2014 – 11:00 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Después del inverosímil bloqueo de 54 años a Cuba y de los más de 50 intentos de asesinato a Fidel Castro por parte de la CIA, el presidente Obama dijo, por fin, lo que hace mucho tiempo ha debido decir cualquier presidente sensato: que estos años “muestran que el aislamiento no ha funcionado” y que no pueden “seguir haciendo lo mismo por otras cinco décadas y esperar un resultado distinto”.

Lo admirable es que ese cambio de EE.UU., ese doblar la página para decir “volvámosnos amigos” sin exigir que otro sistema gobierne la isla, no es otra cosa que el triunfo de la dignidad de ese pueblo que, liderado por Fidel Castro, sin agachar la cabeza ni amedrentarse ante las temibles embestidas del imperio, soportó con dignidad, durante más de medio siglo, las precarias condiciones económicas que el bloqueo agravó día a día, y no cayó en la tentación de apoyar a EE.UU. ni a los cubanos de Miami en su propósito de acabar con la revolución. Es más, creo que fueron precisamente el bloqueo y las agresiones constantes de EE.UU. a Cuba, unidas a la brillante utilización política que Fidel hizo de ellas, las que consolidaron su liderazgo. Así me lo indican múltiples charlas con cubanos de todas las épocas: se quejan de su dura realidad, pero a Fidel lo eximen de culpas porque lo quieren de verdad. Y Fidel no hizo más que ponerle el tatequieto al imperio y, estando a 90 millas de él, no se dejó doblegar y repelió la invasión de Girón y les dijo siempre, “señores, a este pueblo lo respetan y, así a ustedes no les guste, sobreviviremos con nuestro credo, en sus narices y a pesar de ustedes…”. Y sobrevivieron hasta el punto de que, después de 54 años de adelantar una política imbécil, EE.UU. entendió —¡por fin!— que ella había sido ineficaz.

Pero el cambio se debió no sólo a que en EE.UU. hay ahora un presidente demócrata que ya no puede ser reelegido ni foguearse en elecciones de Congreso, y que busca cumplir por lo menos algunas de sus promesas de campaña, sino también a la actitud de Cuba frente al ébola: mientras en EE.UU. los medios atemorizaban y mostraban a médicos y enfermeras vestidos cual astronautas para evitar el contagio de los pocos enfermos de ébola llegados de África, Cuba enviaba a centenas de enfermeras y médicos voluntarios a salvar vidas allá, así, para lograrlo, corrieran el riesgo de morir. Y esa actitud —que no debe extrañar porque los cubanos son solidarios hasta la muerte—, generó la admiración de la prensa gringa, y The New York Times publicó, en 3 meses, cerca de cinco editoriales pidiendo la apertura de las relaciones. Y Obama los oyó… Y, además, canjeó a tres presos claves para Cuba, por un preso clave para EE.UU.

¿Y ahora qué sigue? La instalación de sendas embajadas, el comienzo de los beneficios que trae consigo la distensión y el debate en el Congreso, propuesto por Obama, sobre el levantamiento del bloqueo económico a Cuba. Mientras tanto, habrá medidas que tomará Obama y que lo suavizarán, sin necesidad de que las apruebe el Parlamento. Será un debate duro, pues muchos republicanos de origen cubano, especialmente, insistirán en mantenerlo. Y ahora son mayoría. Pero, al final, el bloqueo se levantará; Cuba, ahora liderada por Raúl, el menor de los Castro, dejará de estar aislada y comenzará, así, a sentir la influencia benéfica de la democracia, mientras que EE.UU. mirará a su islita vecina y quizás entienda lo que significa dignidad.

* * *

Cuatro libros para regalar en Navidad: en literatura, la última novela de Milan Kundera, La fiesta de la insignificancia, y en periodismo, Así empezó todo, de Enrique Santos Calderón, relato de un testigo de primera mano sobre el comienzo de la paz, y James su vida, de Nelson Fredy Padilla, una deliciosa biografía que retrata, además, a una generación y a un país —Colombia— que vibra con el fútbol.

¡Queridos lectores, Feliz Navidad!

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido