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ASÍ LES DUELA RECONOCERLO, EL EX presidente Ernesto Samper acaba de dar una entrevista importante a la Revista Semana, a propósito de la pelea Uribe-Chávez, que tiene desbaratadas las relaciones entre Colombia y Venezuela y la vida cotidiana en la frontera. Dijo Samper:
Bases gringas, error histórico: “Detrás de todo (…) se esconde el asunto de las bases militares, que ha sido el mayor error histórico de Colombia desde cuando se perdió a Panamá. El gobierno debió prever que esto podría ser visto por muchos países como una amenaza a su seguridad. No podemos minimizar ni subestimar la idea que tiene Chávez de cuál es el objetivo de las bases en cuanto a la seguridad de Venezuela (…) Desde enero las bases figuraban en los mapas del Pentágono como parte de la estrategia de aseguramiento básico de Estados Unidos (…) En la solicitud que hizo el Pentágono para adecuar Palanquero, claramente se establecía que la base también era para neutralizar a los gobiernos enemigos de Estados Unidos, y (…) el tipo de equipos (…) no son (…) para combatir el narcotráfico y la guerrilla (…) Desde las bases se empezarán a lanzar operaciones de vigilancia sobre la región que van a acabar de aislarnos (…) El gobierno cree que ha logrado montar una estructura disuasiva frente a Venezuela (…) El éxito de la política de seguridad democrática frente a las Farc terminó complicando el tema de las fronteras. Pero la manera de evitar esto era vinculando la región en la resolución del problema y no trayendo las bases que convirtieron esto en un conflicto internacional (…)”.
¿Paranoia?: “Chávez tiene derecho a sentirse amenazado por las bases. Porque efectivamente nosotros no las necesitábamos para seguir luchando contra el narcotráfico y el terrorismo”.
Frontera ardiente vs. reelección: “No habrá una guerra en el sentido convencional, pero en la frontera se está cocinando un conflicto de mayor escala (…) Acá también puede haber sectores que buscan mantener el conflicto porque les puede dar dividendos electorales inmediatos (…) De golpe el mantenimiento del conflicto puede legitimar una reelección. Porque las Farc ya no dan más”.
S.O.S: “Tampoco basta con que el gobierno traslade al escenario multilateral el conflicto, que es una manera de escalarlo pero por otra vía (…) No podemos concentrar las relaciones en la montaña rusa de los temperamentos de Chávez y Uribe. La idea es restablecer de manera permanente las relaciones, y la negociación sigue siendo el único camino válido. Una mediación, pero no para que Chávez y Uribe se sienten a tomarse un café, sino para un plan de contingencia. Si no se hace un plan en el corto plazo, esto va a estallar (…) Se trata de dos personas con intereses, ambiciones, y personalidades difíciles, y eso incide. Pero un factor objetivo es que en las agendas políticas de cada uno el escalamiento del conflicto juega un papel”.
Preguntas: ¿No será que si Uribe no hubiera instalado las bases gringas, no estaría tan solo en el continente y sus colegas hubieran sido solidarios con él ante los insultos de Chávez? ¿No se habrá dedicado Uribe a torear a sus vecinos? ¿Y si la Corte declarara inconstitucional el referendo y, de algún modo, se tumbara la reelección en Venezuela, no se acabaría el conflicto entre los dos países? ¿No constituye el dúo Uribe y Chávez, desaforados por conservar el poder, el verdadero problema capaz de lanzarnos a una dolorosísima guerra?