Publicidad

Los idus de marzo

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Los idus de marzo evocan el asesinato de Julio César,  perpetrado por su amigo Bruto y sus secuaces. La leyenda  cuenta que el emperador había sido advertido por un ciego del grave peligro que corría cuando llegaran los idus de marzo, y ese día al dirigirse al Senado llamó al invidente y en tono de burla lo retó diciéndole: “Los idus de marzo ya han llegado”; a lo que contestó con temor: “Sí, pero no se han ido”.

Aquí también parece que no se han ido los idus de marzo, al menos para Piedad Córdoba. El insólito debate que le montó la errática presidenta del Congreso, Nancy Patricia Gutiérrez,  quien como Bruto ofició de traidora, no deja duda alguna de que hay gentes muy poderosas interesadas en aniquilar a la valerosa Piedad.

No fue coincidencia que antes de que en el Senado se soltaran las acusaciones, el ministro Holguín expresara preocupación por la inasistencia de Piedad y la financiación de sus viajes. Todo estaba orquestado. Por eso, con un abuso incalificable impropio en un legislador serio, Nancy Patricia usurpó la presidencia de la Corporación, para desde allí formularle idénticos reclamos a Piedad, valida de chismes, consejas y “coincidencialmente” de una carta insolente enviada por Ciro Montañez, otro supuesto y oscuro médico personal del presidente Uribe. Por fortuna, Héctor Helí Rojas advirtió el atropello de pretender enjuiciar a una senadora desde la presidencia del Senado, y ante ello a la improvisada mandadera –como con razón la calificó Rojas– le tocó cumplir el sucio encargo desde su curul.

Que la presidenta del senado, otro alfil de la Casa de Nariño, hubiese pretendido enlodar a Piedad porque ha dejado de asistir mientras trabajaba por el acuerdo humanitario que el Gobierno le encomendó, o porque no ha justificado quién ha financiado sus desplazamientos, es una vergüenza. Tanto encono con Piedad, contrasta con la complaciente actitud frente al enredo de unos tiquetes solicitados, usados y cambiados por Carlos García, presidente del partido de la U, que obviamente nadie investiga, porque hace parte de la coalición del Gobierno e impulsa la reelección.

Fue tal la mediocridad de la “espontánea” inquisidora, que cuando fustigó a Piedad por sostener que este es un Estado mafioso, soltó la idiota reflexión de que aunque aquí sí hay mafia por todas partes, eso no hace mafioso este régimen. Debates de esta calaña ya se han visto, por ejemplo, el que Jairo Ortega en nombre de la mafia le hiciera a Rodrigo Lara, o los que enfrentó Galán contra el narcotráfico. Ya sabemos cómo terminaron.

Tan grotesca fue la intransigencia de Nancy Patricia, que recordó el artículo 13 del proyecto de la Constitución intolerante de Laureano Gómez, concebido para perseguir a Alberto y Carlos Lleras, entre otros colombianos ilustres. El “monstruo” pretendía convertir en delincuente a todo aquel que desde el exterior hablara contra el Gobierno. Semejante censura fue sepultada, hasta ahora que Nancy Patricia,  Carlos Holguín y esa peligrosa banda de recalcitrantes hostigadores, aspiran silenciar a Piedad y a los críticos.  

Tuvo razón el senador Juan Manuel Galán, cuando recordó que uno de los pilares de la democracia es el derecho a la inviolabilidad del congresista, que es el que quieren desconocerle a Piedad Córdoba algunos de sus colegas. Y honró su estirpe Galán, cuando señaló que hay palabras que también matan, como las del ataque aleve de la locuaz Nancy Patricia, quien sin embargo ha guardado silencio por la captura del jefe de su partido en Antioquia, Rubén Darío Quintero.

Piedad Córdoba es un baluarte de la democracia y de la dignidad, duélale a quien le duela. Si algo fatal llegare a pasarle, ya sabremos para dónde mirar. Entonces veremos si Nancy Patricia Gutiérrez o Carlos Holguín podrán dormir con tranquilidad.

~~~

Adenda.- Ojalá que la última propuesta del Gobierno para iniciar un intercambio humanitario no haya llegado muy tarde, ni para Íngrid, ni para los demás secuestrados.

notasdebuhardilla@hotmail.com

Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido