Publicidad

La negación del Ahorro y los anti valores

Roberto J. Camacho
06 de septiembre de 2008 – 03:10 p. m.

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Contra todo sentido común o conveniencia técnica, el gobierno departamental del Meta pretende reiterar su negativa a apoyar la medida propuesta por la Nación que obligaría a guardar el 10% de los recursos de regalías.

Ello a pesar que la historia reciente ha probado hasta la saciedad que hubiera sido mucho mejor haber reservado cualquier porcentaje antes que gastado como lo han hecho los últimos gobiernos.

No existe teoría económica seria que diga que el ahorro no es necesario; este factor es tan importante que se dice que “sin ahorro no puede haber crecimiento económico”. Quienes esto afirman, muestran como en los países en que impera la pobreza y la inequidad, las tasas de ahorro son bajas. En contraste aquellas economías exitosas tienen al mismo tiempo altas tasas de ahorro.

Colombia ocupa en Latinoamérica uno de los primeros puestos entre los que menos ahorran, tenemos cifras que no alcanzan el 20% del PIB, en cambio Malasia evocado por ser uno de los milagros asiáticos debido a su vertiginoso crecimiento, ahorra a niveles del 44% del PIB y China que lo hace tasas del 50%, ha alcanzado crecimientos sostenidos de su economía cercanos al 10% en promedio durante los últimos 6 años.

Relata el Génesis, como la interpretación que hiciera José de los sueños del Faraón, le permitió a Egipto ahorrar durante los años de “vacas gordas”, metáfora bíblica utilizada para referirse a los años de abundancia, contando así con reservas suficientes que suplieron adecuadamente las necesidades durante los años de escasez, convirtiéndose incluso en proveedor de otros pueblos.

Está en el ánimo de nuestros gobernantes el “gastar” antes que administrar adecuadamente y se prefiere la “hemorragia” contractual, sin importar que los recursos vayan a parar a obras inútiles, inconvenientes o de baja calidad. De las torpezas como la de la “Falsa fachada”, nombre que podría ser alegórico de las intenciones sociales de la contratación, así como de los desatinos en las obras contratadas al cierre del 2007, puede dar fe cualquier escribano.

Pobre ejemplo entrega el sector público al ponerse al mismo nivel de quienes se han dedicado a exhibir, poco pudorosamente, aquellos anti valores sobre los que se sustentan actividades generalmente ilícitas y que tiene a nuestra sociedad sumida en las más grave crisis ética desde que existe memoria política.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido