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EL PRECIO DE LOS COMBUSTIBLES en Colombia es muy alto en términos comparados.
Pero es particularmente escandaloso en términos de ingreso por habitante. Pagamos aproximadamente 4,8 dólares en un país con un PIB per cápita de 5.420 dólares. En EE.UU., con un PIB per cápita de 46.350 dólares, los consumidores pagan un dólar menos por galón. En Francia, con un PIB per cápita de 44.510 dólares, pagan 8,7 dólares por galón.
Esto nos invita a hacer varias reflexiones sobre un asunto que afecta a todos los colombianos en general:
• Ecopetrol tiene el monopolio de la refinación en el país. Como no existe competencia, Ecopetrol establece por sí solo la estructura de precios de producción, a lo que se suma su poca capacidad de refinación frente a la demanda. Asimismo, la escasa capacidad de poliductos y las restricciones jurídicas para su utilización llevan a que Ecopetrol sea de hecho la única empresa con posibilidad de importar combustibles.
• No existe información precisa sobre los costos de producción de combustibles de Ecopetrol.
• En Colombia se liberó el precio de los combustibles en 1999. Como resultado de esta medida, para diciembre de 1999 el ingreso al productor de gasolina había subido el 79%.
• El petróleo se convirtió en un objeto de especulación cuando se empezó a comercializar como commodity en 1995. El crudo hoy está sometido a la presión de los futuros, lo que lleva a los especuladores a jugar a que el precio suba para aumentar la rentabilidad de su inversión.
• La liberación de los precios significa que debemos pagar de nuestro bolsillo el impacto en los precios de cualquier crisis geopolítica, como también los aumentos naturales de consumo global por el verano y el invierno del hemisferio norte. Por otro lado, cuando se debilita el precio del dólar, los países productores aumentan el precio del crudo para compensar lo que pierden con el debilitamiento de la moneda en que se tranza el crudo.
• Para proteger los precios de los combustibles ante las alzas de los mercados internacionales, el Gobierno creó el Fondo de Estabilización de Precios. Esta medida es necesaria, pero su financiación está a cargo de los consumidores. Ni un solo centavo de las exportaciones de crudo o combustible se destina a este fondo.
• La decisión de fomentar la producción de biocarburantes es un asunto de seguridad energética. Sin embargo, no podemos obviar que el costo de esta política lo asumen los consumidores. La obligación de mezclar la gasolina con etanol, lleva a que en promedio paguemos 1,9 veces el precio del etanol por galón.
Si nos comparamos en términos de poder adquisitivo con los EE.UU., con nuestra estructura de precios un consumidor norteamericano pagaría el galón a 41,18 dólares. Un debate sobre el precio de los combustibles es necesario. Los colombianos debemos saber si nos están cobrando impuestos disfrazados y si con esta estructura de precios estamos subsidiando a los más ricos de los ricos.