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Por estos días, un elefante marino se paseó entre la arena en las playas del Barranco, corregimiento de Mayorquín, en Buenaventura. De acuerdo con la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, la visita de los elefantes marinos en las costas del Pacífico “estaría relacionada con cambios climáticos en áreas marinas”. Cerca de allí, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali pidió a la ciudadanía tenerles mucha paciencia a las abejas y no matarlas. “La fuerte ola de calor aumenta los casos de reportes de abejas”, dijo; “ellas no son agresivas (…) es importante decirle a la ciudad que estas llegan al árbol, la fachada de la casa o ventana, pero son transitorias. Les recomendamos que las dejen quietas, pues reaccionan si se ven agredidas”, añadió.
En Risaralda se reportó que la producción de miel disminuyó por las altas temperaturas (debido a la evaporación del néctar). En el departamento, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales emitió alertas de incendios forestales en Apía, Belén de Umbría, Mistrató, Pueblo Rico, Pereira y Dosquebradas. Otras alertas de incendios se hicieron en Caldas, en donde se teme por la situación de La Dorada, pues en el puerto sobre el Magdalena se han registrado las más altas temperaturas (que en 2019 llegaron a los 46 °C).
En la altillanura se registra de igual forma el calor intenso. El Cuerpo de Bomberos de Meta ha combatido con pocos recursos 55 incendios forestales, que a su vez han arruinado 400 hectáreas de área vegetal en Puerto López, Puerto Rico, San Juan de Arama, Mapiripán y Villavicencio. Mientras que en Meta los bomberos les pidieron a los finqueros abstenerse de hacer pequeñas quemas, en Antioquia las autoridades recomendaron a las familias no realizar sancochos en zonas verdes. Durante las dos últimas semanas ha habido tres incendios por día en promedio. Estos, localizados en 62 hectáreas, tienen en problemas a los distintos municipios, pues se prevé que la mentada “ola de calor podría ir hasta finales de marzo”.
Autoridades ambientales en Antioquia se inquietan además por la suerte de las fuentes hídricas, ya que quebradas y ríos como el Aburrá y el Bolívar presentan una disminución mayor al 50 % de su caudal con respecto a su caudal medio. Algo igual sucede en La Guajira con el río Tapias, cuyo caudal se ha reducido casi a la mitad. La concesionaria que provee de agua potable a Riohacha tuvo que pedir la intervención del gobierno local esta semana, con el fin de priorizar el uso del agua restante para consumo humano. El gerente de la empresa insistió en que como el río disminuye más de 2.000 litros por segundo, debe convocarse “a todos los usuarios del río, entre los que se encuentran los bananeros, campesinos y la empresa de servicios públicos, para analizar la situación y tomar acciones conjuntas”.
Los problemas del agua arrecian también en Atlántico, Magdalena y Córdoba, en donde los racionamientos de agua, que forman parte de la cotidianidad, empeoran. Y, en contextos de carencia grave de agua, prosperan epidemias de dengue, pues el zancudo transmisor aprovecha el agua almacenada por las comunidades. En Cali hay también brotes de dengue. En esta ciudad el aumento de la temperatura contribuye al mismo tiempo a la contaminación del aire pues, según explicó el alcalde, “la radiación solar influye en la disminución de la humedad relativa y la baja velocidad del viento hace que los contaminantes se queden más en el aire”. El alcalde indicó que algunas de las fuentes de emisiones son las quemas de caña. El gremio de la agroindustria cañera, Asocaña, denunció que “las quemas no aumentan la contaminación”.
En medio de los cambios climáticos y sus consecuencias diarias en el territorio, el presidente Duque priorizó su lucha química contra el cultivo de coca: reiteró su idea de erradicar de nuevo con glifosato y Estados Unidos ofreció US$5.000 millones de inversión con este fin.