Publicidad

El Catatumbo, otra vez

AME1809. BOGOTÁ (COLOMBIA), 21/01/2025.- Fotografía de archivo del 16 de agosto de 2023 de personas caminando junto a un camión con la frase "FARC 33" en la Vereda Santa Rosa, en Catatumbo (Colombia). Los enfrentamientos entre la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN) y una disidencia de las FARC en la región colombiana del Catatumbo, con al menos 80 muertos y cerca de 20.000 desplazados, han hecho que el país vuelva a mirar a esa región del noreste que lleva décadas sometida a la violencia de grupos guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes. EFE/ Mario Caicedo /ARCHIVO
«El ELN y las disidencias de las FARC luchan a muerte por controlar el negocio de las drogas, pero los que mueren son los civiles»: Tatiana Duplat Ayala.
Foto: (EPA) EFE - Mario Caicedo

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

/

Otra vez, la gente atrapada entre el fuego cruzado de una guerra que no eligió. Otra vez las amenazas, las listas de la muerte y los asesinatos selectivos. Otra vez dejarlo todo. En las últimas semanas, 54 mil personas han sido forzadas a dejar sus casas en la región del Catatumbo. Además, 46 mil niños se encuentran desescolarizados, pues sus colegios fueron minados y sus maestros amedrentados. Es la eterna historia del horror de este país.

Hace mucho sabemos qué, cómo y por qué ocurre, y cuáles son sus consecuencias, pero no logramos evitarlo. El ELN y las disidencias de las FARC luchan a muerte por controlar el negocio de las drogas, pero los que mueren son los civiles. Una etiqueta es suficiente para que, lista en mano, casa a casa, los criminales asesinen a sus anchas y el resto de la gente huya en estampida. Los armados hacen la guerra a expensas de las comunidades sin que el Ejército y las instituciones puedan protegerlas. El territorio le sigue quedando grande al Estado colombiano.

En el Catatumbo la paz no fue. Sin que hayan podido implementarse, de manera eficaz, la Reforma Rural Integral, los proyectos PDET, la indemnización a las víctimas y la reincorporación de excombatientes, el Acuerdo no es más que una intención. Los firmantes están siendo asesinados por el ELN y la paz no es ni parcial ni mucho menos total. Cumplir lo acordado es gestionar institucionalmente las tensiones sociales. El Estado de Derecho tendrá muchas fallas, pero es mil veces mejor que el autoritarismo de las armas. Más que llevar otros ejércitos, hay que implementar el Acuerdo; de otra manera, el vacío que dejan las instituciones lo seguirá ocupando el narcotráfico. Entonces, el horror seguirá siendo la historia sin tiempo de este país eternamente adolorido.

@tatianaduplat

Tatiana Duplat Ayala

Por Tatiana Duplat Ayala

Historiadora de la Universidad Javeriana y doctora en Historia egresada del Programa de Paz y Conflictos de la Universidad de Granada. Cursó el Ciclo Básico de Estudios Musicales con énfasis en violonchelo en la Universidad Nacional de Colombia. Cuenta con amplia experiencia en la implementación de proyectos de cambio social y construcción de paz
Conoce más

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación

Inscríbete a nuestros newsletters

Lo bueno que es estar informado y de una manera diferente desde tu correo electrónico.

Selecciona los newsletters que quieres recibir
Al inscribirte, aceptas nuestros T y C y nuestra Política de privacidad.
Infórmate rápido