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Hoy el menú fue muy venezolano porque vino a desayunar la vice Marta Lucía: arepa rellena de queso y chorizo, caraotas negras refritas, morcilla carupanera, hayacas y tumbarrancho.
Marta vino a hacenos una propuesta a Tola y mi persona: viajar a Venezuela a poner una medalla de san Benito en la puerta del Palacio de Miraflores pa que el tósigo de Maduro desocupe.
Es que la cadena de oración nada que funciona —nos dijo Marta Lu con desaliento—. Eso sí, tías, si caen en manos del Sebin, nuestro Gobierno dirá que ustedes fueron contratadas por Santos.
Todo está calculao, tías —siguió Marta—: si el asqueroso de Maduro se refugia en la Nunciatura, como hizo el panameño Noriega, lo desencuevamos con música de Maluma.
Hablando de Panamá —continuó Marta, sentada en la palabra—, contame, Iván, cuál es el merequetengue con una tal carta de la JEP que quizque está varada en Panamá.
Figurate, Martica —dijo Ivancho—, que la JEP les mandó una carta a los gringos pidiendo pruebas de Jesús Santrich, y la carta nunca llegó porque la mandaron por el correo nacional, que ahora se llama 4-72.
No friegue —dijo Marta—, ahora caigo en la cuenta de por qué no me contestan la carta que le mandé a Tibisay Lucena preguntando si puedo ser candidata presidencial en Venezuela.
¡Upa!, con razón el Niño Jesús no me trajo nada —se quejó Ivancito—: le mandé la carta por 4-72… Y ahora entiendo: casi que no le llega a Juan Pablo Bieri mi carta aceptando su renuncia.
Se nos viene una cascada de demandas —volvió Marta a apañar la palabra—, ya el senador Ernesto Macías se quejó de que por 4-72 le mandaron hace siglos un diploma de Jarvar, y que hasta el sol de hoy…
Y el fiscal Néstor Humberto me dijo que el día anterior al vil atentado mandó su renuncia por 4-72 pa que alcanzara a llegar antes del fin de su período —dijo Iván.
Todo se aclara, tías —recuperó Marta la palabra—: se ve que a los guerrilleros del Eln nunca les llegó la carta donde les decíamos que en este Gobierno eso de los protocolos no pegó.
¿Pillaron que el 4-72 es un número cabalístico? —reventó sin mecha Iván—. Miren: los cuatro jinetes del Apocalipsis, los siete enanitos y los dos presidentes que tiene Colombia.
Qué pena meter la cucharada, Ivancito —dijo Tola—, pero nos tiene sicosiadas la guerra con Venezuela. Un pajarito nos contó que Maduro ya descogió lo primero que va a bombardiar: el Ubérrimo, la Sergio, Fedegán…
Ananías, mi marido, me aseguró que el plan de Maduro es invadinos de migrantes venezolanos que consigan trabajo de meseros y sirvan los tragos dobles pa cogenos borrachos.
¿Vieron que el asesor Bolton le alvirtió a Maduro que si no renuncia puede terminar en la prisión de Guantánamo? No charlés, ¿y qué dijo Maduro? Que noliace, que con tal que sea en Cuba.
Ñapa: Ajualá las Águilas Negras mandaran sus amenazas por 4-72.
Ñapita: Peñalosa amenazó a los vecinos del parque Japón con talarles el árbol genealógico.
Grafitis: Si Colombia quisiera de verdad ayudar a Venezuela, le ofrecería asilo a Maduro.
Payola: Del 7 al 16 de febrero los humoristas “más buscaos” estarán en Comedy City 4, Teatro Metropolitano, Medellín. Averigüen en Tuboleta.