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Respetadas chismógrafas,
Soy un fanático de Uribe y supe que nuestro caudillo se accidentó cabalgando en su finca El Ubérrimo. Yo estaba dispuesto a donar sangre ya que soy uribista purasangre, pero gracias a midiosito no hizo falta. ¿Qué cuentan? ¿Es cierto que la potranca huyó a Venezuela?
Atentamente,
José Jumento Jaramillo.
***
Querido furibista,
Por su letra vemos que confunde un caballo discapacitao con un caballo en situación de discapacidá. Sí señor, Tola y yo siempre acompañamos a Alvaricoque en sus paseos al Ubérrimo porque nos facina esa finca donde “no se pone el sol”…
Ese día vimos el partido contra Inglaterra y Álvaro comentó: Colombia tiene una buena defensa, pero le iría mejor con una autodefensa porque mete más
miedo.
Después del partido, Uribe se antojó de cabalgar y descogió una potranca mucho más joven que Duque, llamada Cólera, pero nosotras le alvertimos: Álvaro, vos ya no estás pa montar en Cólera…Pero él, terco como una mula.
Álvaro se montó en ese berriondo animal y en vez de ¡Jo! le dijo ¡JEP! Al oír semejante cosa, Cólera relinchó, se paró en las patas traseras y rumbó a Uribe pa la porra.
Álvaro cayó de hocicos, se dio un mamonazo en el pecho y le traquiaron los güesitos. ¡Ay, que dolor!, esclamó aguantando un puchero. Y Tola le preguntó: ¿Dolor normal o dolor de patria?
Llore tranquilo, mijo —le dije—, aproveche que usté nunca ha llorao…ni cuando la Corte le tumbó la reeleción Eterna. Llore, chille fresco, que los hombres pueden lloran sin ser No enterosesuales.
De una lo alzamos pa llevalo a urgencias de Montería pero doña Lina no encontró el bendito carné de la EPS, entonces Tola se ofreció que ella lo operaba y pidió una cuchilla yilé y burundanga pa privalo.
Tola lo rajó y vimos que Álvaro tiene un corazón muy grande, como un latifundio, y descubrimos con agradable sorpresa que Uribe es tan honesto que no tiene ni costillas falsas.
Cuando dispertó, Álvaro nos preguntó dónde tenían la potranca y le dijimos que los guardaespaldas la estaban interrogando y que habían llamao a María Fernanda Cabal pa traducir los rebuznos.
En el interrogatorio la potranca confesó todo: votó por Petro las dos veces…Quizá por estar todavía emburundangao Álvaro no se emberracó sino que dijo: Pobrecita, fueron muchos los potrancos que le comieron cuento a ese ojibrotao.
En esas llegó José Odulio con el dossier de los antecedentes de la potranca: era nieta de don Danilo, un legendario purasangre uribista, pero que seguramente la dejaron juntar con táparos petristas.
No le hagan nada a la potranquita —dijo Uribe dulcemente—, ella ni tiene la culpa…Vamos a amansala y a sacale lo mamerta. Entonces Tola metió la cucharada: Pero empecemos por cambiale ese nombre Cólera y que mejor se llame Valeriana.
Que calma se siente en El Ubérrimo, no se oyen noticias de líderes comunales ni nada…Es como ver ballenas en seco.
Tus tías que te quieren,
Tola y Maruja
Posdata: Oites Tola, gente tan aprovechada…Mirá ese aviso: “Academia de Actuación Neymar”.
Ñapa: El Glifosato no es dañino, dijo el dron.
Payola: Estamos leyendo el libro “Historia mínima de Colombia” de Jorge Orlando Melo…Debería estar en la lista de útiles.
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